TOMADO DE EL UNIVERSAL/ CARACAS/ VENEZUELA.- El pasado 11 de enero el ministro de la Cultura, Farruco Sesto, le comentó al presidente Hugo Chávez que requería dinero para los arreglos en los refugios de los damnificados y de inmediato el primer mandatario señaló: “Yo me encargo de conseguirlo, llama a Rafael Ramírez (presidente de la estatal PDVSA) ahí, por esa vía yo consigo bastante”.
Efectivamente, el Gobierno a través de las presiones a la industria petrolera ha podido obtener ingresos para atender no solo el gasto ordinario, sino también el presupuesto paralelo, que se ha creado para proyectos y otros compromisos.
Entre 2004 y 2010 la estatal transfirió a mecanismos como el Fondespa, Fonden, Fondo Independencia y fideicomisos de agro y vivienda la cantidad de 44,000 millones de dólares, y ante esa efectividad en la entrega de recursos, las peticiones del jefe de Estado no cesan.
Los aportes de la industria este año serán más altos. La orden de atender los gastos en materia de infraestructura y vivienda, luego de los daños registrados por las lluvias del mes de diciembre, ha llevado a la estatal a canalizar 3,300 millones de dólares y los montos crecerán cuando PDVSA y sus socios otorguen recursos por la vía de la contribución a los precios extraordinarios del petróleo.
Este Jueves Santo el mandatario comentó que “tenemos que acoplarnos a la realidad de los precios del petróleo que han adquirido un precio exorbitante” y por ello anunció ajustes en la contribución.
En el nuevo esquema presentado por el mandatario se contempla que si el precio está entre 70 y 90 dólares se paga una tasa de 80 por ciento por la diferencia, si el barril está entre 90 y 100 dólares es 90 por ciento y si supera los 100 dólares se cancela el 95 por ciento del exceso.
Los recursos que se generen por esa vía se depositarán nuevamente en el Fondo de Desarrollo (Fonden).
La decisión de que PDVSA canalice recursos a los fondos especiales del Ejecutivo Nacional comenzó en el año 2004.
A fines de 2003 Chávez le exigió al BCV la entrega de mil millones de dólares de las reservas para atender planes agrícolas, pero las autoridades del banco señalaron que ello no se podía realizar y gestionaron los recursos solicitados por el mandatario a través de los esquemas previstos en la Ley del BCV.
A mediados de ese año la Asamblea reformó la Ley del BCV para cambiar el esquema de venta de divisas al ente emisor y así permitir a PDVSA ofrecer al banco solo los dólares para atender la contribución fiscal y los gastos internos y destinar el remanente al Fonden, que también recibe reservas excedentes del BCV.
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