La Contraloría General de la República decidió ayer por unanimidad solicitar información a la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) sobre el contrato que firmó con Megaproyectos, S.A. (Meprosa), una empresa que ha sido favorecida con irregularidades adjudicaciones tanto por esta instancia gubernamental como por la misma Alcaldía de Managua.
El contralor de facto, Lino Hernández, reveló que los colegiados decidieron pedir más información al Aeropuerto de Managua sobre el contrato con Meprosa, debido a las inconsistencias que este presentaba.
Además, este mismo contrato fue enviado a la Dirección Jurídica del ente fiscalizador para que sea analizado con más detenimiento.
Reportes informativos de El Nuevo Diario revelaron que Meprosa fue favorecida con un contrato por 15 millones de córdobas por la construcción de seis muelles flotantes.
Estos se ubicarían en el Puerto Salvador Allende, en el Lago de Managua; en San Juan de Nicaragua, en la Isla de Ometepe, en San Carlos, en Corn Island y en Laguna de Perlas, provistos de infraestructura para atender hidroaviones.
- Los contralores colegiados de facto resolvieron ayer mandar una carta al Ministerio de Hacienda y Crédito Público para que ponga mayor atención a la ejecución presupuestaria de algunos entes gubernamentales.
“Le decimos al Ministerio de Hacienda que le ponga seguimiento a esas ejecuciones presupuestarias. A su planificación y ejecución. No podés recibir dinero si no has entregado el informe de lo que te dieron. En medio de la pobreza no se puede estar subejecutando”, afirmó Hernández.
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“Se decidió mandar el contrato a la Dirección Jurídica, porque de una mirada ligera que le hice yo le miré que ahí aparecen algunas irregularidades”, explicó Hernández.
DENUNCIADO POR LA PRENSA DESDE 2009
Las operaciones de Meprosa fueron reveladas por LA PRENSA desde el 2009, cuando se informó que esta había sido favorecida, sin justificación alguna, con contratos directos por parte de la Alcaldía de Managua.
Entre estos, estaba el proyecto de la presa Bariloche, una obra con la que Meprosa se retrasó tanto en su ejecución que fue alcanzada por el invierno de ese año, el cual arrasó con lo poco que había hecho. Esto le habría costado a la comuna capitalina 15 millones de córdobas en pérdidas.
“Se brindó una información al Ministerio de Hacienda que es el que mira este tipo de cosas, que no es exacta. Además, no hay que olvidar que vino mal dirigida porque estaba el doctor (Guillermo) Argüello Poessy, pero el contrato vino al contralor (Luis Ángel) Montenegro”, agregó Hernández.
En un extraño giro burocrático, el contrato con Meprosa se mandó directamente a Montenegro, cuando el procedimiento establece que debe ser a Argüello Poessy en su calidad de presidente de la CGR.
Se adujo que esto fue así porque Argüello Poessy no se encontraba en funciones (lo cual no era así) y Montenegro archivó el contrato y este fue automáticamente aprobado en concepto de “silencio administrativo”.
Montenegro es un contralor orteguista cuya función en el ente fiscalizador se ha caracterizado por bloquear todas aquellas indagaciones por presuntos actos de corrupción en la administración del presidente Daniel Ortega.
“Nosotros (el resto de contralores) no conocimos del contrato cuando este vino. De todas maneras, vamos a indagar más sobre el contrato y vamos a pedir información tanto al aeropuerto como a Meprosa”, dijo Hérnandez.
CONEXIÓN MEPROSA-EMPRECONSA
Este año, una investigación periodística de LA PRENSA descubrió la conexión directa entre Meprosa y Empreconsa, la empresa de maletín a la cual el gerente general de la EAAI, Orlando Castillo, adjudicó un contrato por casi un millón de dólares en concepto de compra de equipos para rampa.
Empreconsa fue creada usurpando las identidades de tres personas de origen humilde oriundas de Jinotega y Bluefields, a quienes sin su consentimiento utilizaron sus nombres y números de cédula de identidad.
La conexión es que Lino David Orozco Lindo, el gerente de Meprosa, también lo es de Empreconsa.
Los planteles de Meprosa quedan contiguo a la dirección en la cual, según el contrato firmado con la EAAI, estarían ubicadas las oficinas de Empreconsa.
Pero las pesquisas de LA PRENSA descubrieron que en este punto en donde debería estar Empreconsa lo que se encuentra es una casa deshabitada, ubicada en la urbanización Las Palmeras, internada en la comarca de Esquipulas, jurisdicción de Managua.
En el contrato de Empreconsa se cita un número móvil como único contacto telefónico.
Al llamar a este número respondió alguien que se identificó como el CPF de la empresa, diciendo que no había nadie del personal administrativo quien nos pudiera atender. Cuando le preguntamos quién era el gerente de Empreconsa, el guarda respondió: “El señor David Orozco”.
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