SAN SALVADOR/ACAN-EFE
Centroamérica se ha convertido en un torbellino por la presión de los carteles de la droga, expresó ayer el ministro de Defensa de El Salvador, el general David Munguía Payés, quien advirtió que Los Zetas mexicanos buscan reclutar exmilitares y expolicías.
Munguía Payés afirmó que la región ha quedado entre la presión que ejercen los carteles mexicanos, que migran hacia Centroamérica obligados por la lucha antidrogas del Gobierno de Felipe Calderón, y “el movimiento de los carteles que tradicionalmente (operan) hacia el norte” del continente.
“El éxito que está teniendo México en la lucha en contra de los carteles y esa presión que ellos ejercen ha planteado nuevos desafíos para América Central, ya que hemos sentido que una retaguardia importante de los carteles se ha estado moviendo hacia esta región. Los principales destinos han sido Guatemala, en menor grado Honduras y en menor grado todavía nosotros”, explicó el ministro.
Centroamérica “había sido nada más un puente de paso de la droga hacia el norte desde el sur”, a través de dos rutas.
La “principal” de ellas va por el Caribe desde las costas norte de Nicaragua y de Honduras hacia Guatemala y desemboca en el área del Petén, y la segunda, por el Pacífico, pasa por el sur de Nicaragua y El Salvador, explicó el jefe castrense.
En el último año, la ruta principal, que se mueve por mar y aire, “se ha ensanchado, ha estado más activa”, aseguró Munguía Payés, sin abundar en detalles.
En la segunda ruta, los traficantes combinan mar y tierra debido a la presencia de la base de monitoreo instalada en el aeropuerto internacional El Salvador, añadió.
ADVIERTE POR PRESENCIA DE LOS ZETAS
El ministro advirtió sobre la presencia del grupo armado mexicano Los Zetas en Centroamérica y en el país, especialmente, de forma exploratoria, en busca de personal para “cometer crímenes como el sicariato”.
“Hay carteles como Los Zetas que han venido al país y han enamorado, han tratado de seducir a algunos cuadros nuestros, sobre todo que están en situación de retiro y lo mismo policías, pero el grado de penetración ha sido relativamente mínimo”, reveló el titular de Defensa.
Señaló como un aspecto que aún no ha favorecido la entrada abierta de los carteles el hecho de que estos no le tengan confianza a las pandillas, ya que “las consideran muy violentas y anárquicas”.
“Lo que hemos podido detectar es una instrumentalización; es decir, que les ayudan y les pagan, pero no hemos detectado ni tenemos elementos suficientes como para decir que allí hay un asocio (pandillas-carteles)”, agregó el ministro.
No obstante, explicó que para algunos analistas existe la posibilidad de que se dé un proceso de transición que convierta a las pandillas en “instrumento armado de los carteles”.
MODUS OPERANDI
Al explicar el modo en que operan los carteles en Centroamérica, el jefe militar salvadoreño sostuvo que los traficantes contratan personas de la zona para sus actividades, pero también “han estado haciendo uso de pandilleros para mover la droga”.
“Y a ellos (a los traficantes locales) les pagan con producto; eso ha generado la venta de droga aquí y el menudeo, y consecuentemente la violencia y la lucha por el territorio por una confrontación de las dos principales pandillas del país”, añadió.
Según Munguía Payés, en la actualidad “casi el 90 por ciento de los crímenes que se da en el país tiene que ver con pandillas y narcotráfico, y esa combinación por la lucha de los mercados, por la gente que no paga el producto que se le da”.
“Hoy la lucha (entre pandillas) por el territorio está más relacionada con la distribución de la droga. Antes era nada más el concepto de proteger el barrio, pero hoy el barrio sirve como un mercado para vender la droga y la idea es ir extendiendo el barrio para realizar actividades con mayor impunidad”, apuntó.
SITUACIÓN EN NICARAGUA
En el informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos, se incluyó a Nicaragua en la lista de países que no sólo es tránsito para la droga, sino también es productora de metanfetaminas y marihuana.
En el documento Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos del 2010, enviado al Congreso estadounidense, se revela que si bien el Gobierno de Nicaragua ni alienta ni facilita la producción ilícita y distribución de drogas, o el blanqueo de capitales procedentes de las transacciones de drogas ilegales, existen muchos factores que dificultan la lucha contra la corrupción, entre los que destaca los bajos salarios para policías y jueces y una deficiente actuación policial.
En los primeros meses de este año las autoridades nicaragüenses han desarticulado tres células narcos, dos de ellas ubicadas en el Pacífico de Nicaragua y una tercera en el Caribe.
Asimismo, en el mismo período se han incautado al menos cuatro toneladas de droga en todo el país. De ellos, 600 kilos de cocaína fueron incautados de enero a marzo en el sector de Peñas Blancas.
(Con la colaboración de Elizabeth Romero).
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