NUEVA YORK/ AP
Cuando Kate Middleton camine rumbo al altar para casarse con su príncipe Guillermo, lo más probable es que las futuras novias que la vean corran a tomar todas las notas y detalles sobre el vestido que lleve para aplicarlos en su propio atuendo.
Hasta ahora el vestido es el secreto mejor guardado de la boda real, pero los expertos en la industria de las bodas esperan que sea copiado innumerables veces cuando el público por fin logre conocerlo.
Ciertamente algunos vestidos de novia han dejado un legado mucho más duradero que las imitaciones inmediatas: el enorme vestido de la princesa Diana, el elegante vestido de Grace Kelly, el modelo moderno de Carolyn Bessette y en especial el de la reina Victoria, que cambió totalmente la forma de pensar en los vestidos de novia.
El de Middleton seguramente entrará en esa categoría de vestidos emblemáticos.
“El vestido de Kate será importante, se hablará sobre él para siempre”, dijo Millie Martini Bratten, editora en jefe de la revista Brides , sobre bodas y novias.
Muchas mujeres piensan sobre sus vestidos de novia ideales por mucho tiempo y no les gusta cambiarlos, dijo la diseñadora y cofundadora de la casa de modas Marchesa, Georgina Chapman.
Pero, a pesar de todo esto, las princesas tienen una influencia especial por el aspecto de “cuento de hadas” de sus bodas.
¿POR QUÉ BLANCO?
El blanco era considerado un signo de riqueza, pues significaba que quien lo portaba podía darse el lujo de ensuciarlo, pero no era un color obligatorio para las novias.
El de la actriz convertida en princesa, Grace Kelly, fue creado por la modista de vestuarios Helen Rose y el departamento de vestuarios de la MGM; definitivamente “fue diseñado por Hollywood”, dijo Martini Bratten.
Tenía un cuello alto, un cinturón ancho y una falda amplia para darle el estilo de nueva integrante de la realeza. El cuello, las mangas y el peto eran de encaje, pero dejaban ver un poco el escote en forma de corazón, mas adecuado para una estrella de películas.
“La figura del vestido era tan clásica y hermosa”, dijo Chapman. “Es tan impresionante hoy como lo fue hace 50 años”.
EL DE NUESTRA BIANCA
En cambio la nicaragüense Bianca Jagger, que no era ni princesa, ni hija de presidente ni estrella de cine, creó su propia sensación como rebelde del mundo de la moda al casarse con el cantante de los Rolling Stones Mick Jagger en un traje sastre de la tienda Savile Row de Londres, en 1971, ¡y sin camisa!
“Los hippies y personas a la moda en la década de 1970 consideraban menos lo que hacían los demás y se esforzaban más por hacer algo nuevo”, dijo Mitchell.
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