Por Mabel Calero G. y Eddy López
CORRESPONSALES
Pescadores de Casares, La Boquita y Huehuete mostraron su preocupación ante “la baja de la marea”, lo que les ha ocasionado grandes pérdidas en la pesca, por la emigración de las especies. Atribuyen esta situación como consecuencia del temblor ocurrido el pasado jueves.
“Esto nos afectó mucho porque se bajó bastante la marea y ahora nos toca ir a otro puerto porque aquí no se hace nada, hoy venimos con dos langostitas y gastamos 110 en combustible, las lanchas ahorita se están yendo cerca del Astillero porque ahí se han concentrado los peces, pero en solo esa vuelta gastaríamos 20 o 30 galones de combustibles para traer 30 libras de langosta que está a 67 córdobas la libra, no nos da”, manifestó el pescador Pedro Acosta.
Agregó que de lunes a miércoles se mantuvo baja la pesca, sin embargo, desde el jueves en horas de la mañana se experimentó una baja fuerte, al extremo de regresar con los tramayos vacíos.
“A nosotros no nos da miedo que haya un tsunami, pero si nos afecta en el sentido de que como pescadores la baja en la marea implica un día perdido y varias familias que se quedan sin comer”, indicó José Isabel Arias.
Por otra parte Miguel Ángel Arias González, pescador del balneario de La Boquita, agregó que en todo este mes la marea ha sido irregular.
“La semana pasada estuvo buena la pesca porque estaba alta la marea, esta semana comenzó a bajar y hoy (ayer) fue el día más crítico porque desde la seis de la mañana que andamos pescando no sacamos nada, ayer todavía en la mañana un grupo de pescadores sacaron un tiburón pequeño de unas 150 libras”, añadió Arias González.
Por otro lado, los dueños de negocios esperan que los turistas lleguen a estas costas, a pesar de los últimos temblores ocurridos.
OPTIMISMO EN PONELOYA
Mientras tanto, los dueños de negocios que se encuentran establecidos en Poneloya y Las Peñitas, en León, se encuentran optimistas e hicieron un llamado a los veraneantes nacionales e internacionales a que visiten sin ningún temor este destino turístico que tiene mucho que ofrecer.
Desde ayer en horas de la mañana se pudo observar la visita de veraneantes a las playas de Poneloya y Las Peñitas. Alrededor de cuatro buses prestaron sus servicios para realizar excursiones a esos lugares.
Margarita Martínez Ramos, de 47 años, propietaria del bar y restaurante Katy, ubicado en la bocana de Poneloya, hizo un llamado a que visiten estos lugares. Sobre la alerta causada por el temblor ocurrido el jueves, expresó que siempre dicen que hay alerta para este tiempo, pero que todo depende de Dios. “Debemos de disfrutar sanamente el verano, le digo a la comunidad nacional e internacional a que visiten nuestro local”, dijo Martínez.
Karla Vanessa Cortés, de 34 años, se dedica a cocinar en el restaurante Chepe Bar. Al igual que otros dueños de negocios asegura que estas vacaciones van a ser de mucho movimiento.
Marta Indiana Cuernavaca, propietaria del restaurante Rancho de Juan, tiene cuatro años de tener el negocio en Poneloya, y se dedica a la venta de mariscos y comida a la carta.
“Hasta el momento los veraneantes están ingresando los fines de semana, queremos que visiten nuestro negocio, estamos ubicados frente al mirador La Bocana de Poneloya.

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