Audiencia inicial para presunto asesino

Para pagar deudas en una financiera y en una liga de baloncesto en Boaco, Norlan Jesús García Robles habría retirado diez mil córdobas usando una tarjeta de crédito del profesor Edwin Simeón Guzmán Mendoza, a quien tres días después presuntamente quemó vivo en los alrededores de la ciudad de Matagalpa.

CORRESPONSAL/MATAGALPA

Para pagar deudas en una financiera y en una liga de baloncesto en Boaco, Norlan Jesús García Robles habría retirado diez mil córdobas usando una tarjeta de crédito del profesor Edwin Simeón Guzmán Mendoza, a quien tres días después presuntamente quemó vivo en los alrededores de la ciudad de Matagalpa.

Eso se desprende de la declaración que García, de 30 años, rindió ante un investigador policial de Boaco en presencia del abogado Gerardo Tórrez.

García, un ebanista de Boaco, guarda prisión preventiva y debe enfrentar esta mañana la audiencia inicial del proceso penal que el Ministerio Público le entabló en el Juzgado Primero de Distrito Penal de Audiencias de Matagalpa, por el presunto delito de asesinato en perjuicio de Guzmán.

El cadáver del profesor fue encontrado totalmente incinerado en el interior de un vehículo un kilómetro al norte de la Colonia Rubén Darío, al noreste de la ciudad de Matagalpa, en la madrugada del 29 de marzo.

García presuntamente aprovechó que el profesor dormía en el asiento trasero del vehículo, para esparcir hojas de papel e incendiar el automotor, refirió la fiscal auxiliar Yelba Muñoz durante la audiencia preliminar del proceso, la semana pasada.

En la declaración de la cual LA PRENSA obtuvo una copia, el ebanista sostuvo que a la medianoche del 25 de marzo llamó telefónicamente a Guzmán para que le diera el dinero para cancelar cuatro mil 200 córdobas en una financiera y cuatro mil 130 córdobas que eran de la liga de baloncesto de Boaco y que había tomado sin autorización.

De parranda con otros amigos, García dijo a la Policía que el fin de semana no tuvo comunicación con Guzmán, quien lo llamó la noche del 27 de marzo supuestamente para obsequiarle un celular.

Tras ir a San Lorenzo y cuando regresaban a Boaco, presuntamente Guzmán tomó una pistola calibre 22 que García dice que portaba de forma ilegal, la que manipuló disparándose accidentalmente en la sien, por lo que creyó que el docente había muerto.

Sin embargo, esa versión fue omitida en la acusación de la Fiscalía, que citando un dictamen forense sostuvo que Guzmán murió por “falla multiorgánica” más quemaduras de tercero, cuarto y quinto grado “producto de una intoxicación de monóxido de carbono más carbonización”.

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