BERLÍN/AFP
La OTAN pidió ayer más aviones de combate para apoyar el trabajo de Francia y Gran Bretaña en los bombardeos en Libia, pero su llamamiento chocó con la negativa de Estados Unidos y España y el silencio del resto de países aliados reunidos en Berlín.
“Para evitar víctimas civiles necesitamos equipamiento muy sofisticado” para atacar objetivos terrestres sobre suelo libio, explicó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en la cita de jefes de la diplomacia de los países miembros.
París y Londres, que asumen el grueso de los bombardeos contra objetivos terrestres en Libia, apoyados por Bélgica, Dinamarca, Noruega y Canadá, presionaron a la Alianza Atlántica para que incremente sus esfuerzos militares y evite un estancamiento del conflicto.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, rechazó volver a la primera línea de las operaciones de la que su país se retiró a principios de mes para evitar abrir un nuevo frente bélico en el extranjero, afirmó su par francés, Alain Juppé.
Otros tres países, Italia, Holanda y Suecia, también pusieron a disposición de la OTAN varios aviones, pero sin autorizarlos a atacar objetivos terrestres.
Casi un mes después de que una coalición internacional decidiera intervenir en Libia bajo mandato de la ONU para proteger a los civiles de las fuerzas de Gadafi y evitar la derrota de los rebeldes, la salida al conflicto sigue siendo incierta. Por el momento, Rasmussen prometió que la OTAN mantendrá “la presión tanto tiempo como sea necesario” para proteger a los civiles.
Ayer, los aviones de combate de la Alianza Atlántica realizaron nuevos ataques aéreos sobre tres ciudades libias: la capital, Trípoli, Kekla y El Aziziya, según la cadena de televisión oficial Libia TV citando una fuente militar. La cadena agregó que los ataques se dirigieron a “zonas civiles y militares”.
Tras los ataques en Trípoli, el líder libio Muamar Gadafi apareció en un coche en las calles de la capital. Ataviado con un sombrero y gafas negras, en un todoterreno descapotable, Gadafi saludó a la gente levantando los puños, según las imágenes difundidas en la televisión.
Ayer también siguieron los combates entre los rebeldes y militares de Gadafi Ajdabiya, en el este de Libia.
En Misrata se informó que unas trece personas, incluyendo a cuatro egipcios, murieron y otras 50 fueron heridas ayer en un ataque de las fuerzas leales al régimen libio.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A