MADRID /AP
Un grupo de disidentes cubanos en España denunció este jueves que al menos 55 presos políticos siguen encarcelados en la isla y pidió su liberación inmediata.
José Gabriel Ramón Castillo y Julio César Gálvez, ambos pertenecientes al llamado Grupo de los 75, consideraron que el acuerdo alcanzado entre el gobierno de Raúl Castro y la Iglesia Católica de la isla para la excarcelación de presos sigue vigente y debe cumplirse.
«Que sepamos, Cuba no ha dado por terminado este proceso», dijo Castillo en una rueda de prensa en la Fundación Hispano Cubana de Madrid. «Esperamos que se cumpla lo hablado y acordado por la Iglesia Católica y el gobierno para excarcelar a todos los presos políticos cubanos».
Castillo y Gálvez están entre los 75 disidentes detenidos en el 2003 bajo cargos de conspiración.
Castillo fue liberado y acogido en España en el 2008. Gálvez llegó a Madrid en julio del año pasado, en la primera oleada de prisioneros cubanos excarcelados en virtud del acuerdo entre Cuba, la Iglesia y España.Desde entonces, 115 ex prisioneros, junto a casi 700 familiares, han sido acogidos en el país ibérico.
Unos 40 eran parte de los 75, mientras que el resto de liberados estaban presos por delitos de diversa índole, algunos de ellos tipificados como violentos.
Castillo señaló que es difícil contabilizar el número de presos políticos en Cuba y dijo que varios organismos locales e internacionales trabajan en establecer una cifra lo más precisa posible.»Nadie en Cuba tiene un listado definitivo de presos políticos», subrayó Castillo.
Amnistía Internacional, por ejemplo, considera que no existen presos políticos o de conciencia en las cárceles cubanas tras las últimas excarcelaciones.Pero según Castillo, unas 55 personas siguen en prisión por ser miembros de movimientos opositores o postularse en contra del gobierno de Castro.
En concreto, mencionaron a Rolando Sarraff Trujillo, quien lleva 15 años en prisión —de una condena de 25— por un delito de espionaje. Su hermana Vilma Sarraff, residente en España, pidió que su caso no caiga en el olvido.
Si bien el gobierno español dio por concluida la llegada de presos cubanos, Gálvez precisó que las liberaciones deben continuar, tanto para los presos que decidan seguir en la isla como para los que quieran exiliarse.»El mero hecho de disentir es más que suficiente para que les cueste el paredón de fusilamiento o la prisión», aseguró Gálvez. «Estos presos están en condiciones infrahumanas en las cárceles».