A sus 20 años, Mayra Müller Osorno ha vivido un verdadero calvario en menos de cuatro años de convivir con el padre de sus dos hijos.
Pese a que en distintas ocasiones ha denunciado a su excónyuge ante las delegaciones policiales correspondientes, las autoridades no han actuado acertadamente.
“He vivido un infierno, ya no sé qué hacer en esta vida, me siento como inútil, no se ni que hacer”, relató la joven entre sollozos.
Müller Osorno sostuvo que en 2008, en uno de sus arrebatos José Abel Sánchez Rodríguez le disparó.
CONVIVE CON BALA EN LA CABEZA
La bala rozó el brazo izquierdo y se alojó en la cabeza. No le salió y los médicos optaron por no sacarla por el riesgo que significaba extraerla.
En esa ocasión, comentó la joven, únicamente el dueño del arma fue conducido a la delegación policial, pero la Policía lo declaró un accidente.
“Y el que me había disparado estaba en el hospital al lado mío, amenazándome que si hablaba me iba a matar… yo hice así del miedo, no hablé nada… pero después fui (a la Policía ) pero una señora me dijo: eso fue un accidente, no venga a molestar”, comentó la joven.
Por segunda ocasión Müller está refugiada en el albergue 8 de Marzo, adonde la llevó un intento de homicidio por parte Sánchez Rodríguez.
El hombre con quien convivió la joven desde 2007 le ha dado maltrato verbal, físico y psicológico. La muchacha denunció que hubo ocasiones en que el hombre la intentó ahorcar, otras la golpeó con garrotes, aún cuando estaba embarazada. El pasado 28 de marzo, Sánchez intentó asestarle una cuchillada por la espalda.
La denunciante sostuvo que el hecho ocurrió en plena vía pública en el Mercado Roberto Huembes, donde vendía pescado para ganarse la vida y alimentar a sus dos hijos.
Los gritos de alerta de las mercaderas le salvaron la vida. El hombre le siguió tirando piedras, una de las cuales le impactó en el ojo derecho que le causó un trauma severo en la retina. Ya le diagnosticaron pérdida en la visión de ese ojo.
La joven clamó a las autoridades que hagan algo. Recuerda que la última vez, cuando el hombre intentó agredirla en el Mercado Roberto Huembes, en el Distrito Cinco de la Policía le pidieron testigos, pese a que el hecho ocurrió en la calle.
“Me amenazó de que él de la cárcel va a salir, (pero) yo de la tumba nunca voy a salir”, afirmó la muchacha.
La joven llamó a la jefa de la Policía a revisar su caso. No quiere engrosar la lista de mujeres asesinadas.
Virginia Meneses, del Colectivo Ocho de Marzo, donde por segunda vez se ha refugiado la muchacha, criticó la forma en que las autoridades han abordado el caso de Müller. “No es la prioridad, la prioridad de la Policía pareciera que es otra (…) ¿hasta que a ella la maten? Es una complicidad total con el agresor”, sostuvo Meneses.
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