EL PASO, EE. UU./AFP
El exagente cubano de la CIA y activista anticastrista Luis Posada Carriles fue declarado inocente ayer de perjurio y fraude en un juicio que se le siguió por más de tres meses en El Paso (Texas, sur).
Posada Carriles, de 83 años, fue absuelto en los 11 cargos que perseguían los fiscales en su contra por perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio.
El jurado, que deliberó por unas tres horas, puso así fin al proceso contra este enemigo jurado del régimen castrista que es solicitado en extradición por Cuba y Venezuela bajo cargos de terrorismo. “Mi camino no se acabó aún, la naturaleza de la lucha ha cambiado, pero aún es la misma, y seguiremos intentando restaurar pacíficamente lo que Cuba fue una vez”, aseguró Posada Carriles ante la prensa.
El fallo leído por la juez Kathleen Cardone provocó emociones encontradas en el tribunal de El Paso, donde los abogados defensores se fundieron en un prolongado y fuerte abrazo con el anticastrista.
Posada Carriles enfrentaba cargos por supuestamente mentir durante su audiencia de asilo político en el 2005, al afirmar que no estaba implicado en explosiones provocadas en la isla de Cuba en 1997.
En el juicio el activista fue también acusado por los fiscales de utilizar un pasaporte falso y de mentir cuando en abril de 2006, durante su entrevista de naturalización, dijo haber ingresado como indocumentado al país por la frontera terrestre con México. El gobierno sostiene que lo hizo vía marítima, desde México a Miami.
Un tribunal de apelación había invalidado la declaración de inocencia de Posada Carriles en 2007 y obligó a la juez Cardone a repetir el juicio con un jurado. Durante el juicio declararon 33 testigos, varios de ellos cubanos.
El exagente de la CIA es pedido en extradición por Cuba y Venezuela, este último al señalarlo como autor intelectual de un ataque con bomba contra un avión cubano en 1976 que despegó desde Caracas y dejó 73 muertos.
La Habana, por su parte, le atribuye una larga lista de crímenes. Estados Unidos se ha negado a extraditarlo a alguno de esos dos países alegando que podría ser torturado.
Posada Carriles empezó a conspirar contra el régimen castrista desde los años sesenta y protagonizó según sus propias palabras varios intentos de asesinato contra el líder cubano Fidel Castro.
Documentos estadounidenses demuestran que Posada Carriles trabajó para la CIA desde 1965 hasta junio de 1976.
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