Un niño de 12 años que recibió un balazo en la espalda se encuentra en estado delicado de salud en la unidad de cuidados intensivos del hospital Vélez Paiz.
El menor de momento está cuadrapléjico y conectado a un respirador mecánico, mientras los médicos especialistas no se despegan de su cama en la sala de cuidados intensivos; aunque la mejoría es mínima, a doce días de ocurrida la tragedia.
La situación aún es desconocida por la Policía, pues la familia es cristiana y no realizó denuncia. El hecho ocurrió como a las ocho de la noche del 26 de marzo en la vía pública, en el barrio Santa Rosa, en Managua.
Hasta ahora no se conoce cómo es que el niño recibió esta bala perdida, ni se sabe quién disparó.
El pequeño habita en otro barrio, pero había llegado a casa de sus abuelos, pastores de una iglesia del sector, y a la hora del hecho andaba haciendo un mandado, según la versión de familiares brindada a los médicos.
Sin embargo, vecinos del lugar que pidieron el anonimato dijeron que podría tratarse de un disparo realizado quizás por alguno de los policías que habitan cerca de la zona.
Los vecinos aseguran que en el lugar hay muchos delincuentes y que algunos oficiales disparan al aire cuando se escuchan trifulcas, para así amedrentar a los delincuentes.
PROYECTIL DAÑÓ VÉRTEBRA Y SE QUEDÓ INCRUSTADO
El niño primeramente fue llevado al hospital Alemán, trasladado a La Mascota, al Lenín Fonseca, al Aldo Chavarría y ahora al Vélez Paiz.
También ha sido valorado por muchos especialistas y de momento no recomiendan cirugía.
El proyectil está alojado cerca de la cintura y, según las placas tomadas, no se aprecia que la médula espinal esté seccionada, lo que da esperanza a los galenos de que el niño recupere la movilidad.
Según los especialistas, el proyectil alcanzó una vértebra y ahí está alojado.
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