TOKIO/ AFP/ EFE
Un terremoto de magnitud 7.1 sacudió el jueves en la noche (hora local) el área de desastre en Japón devastada hace un mes, desencadenando una alerta local de tsunami que luego fue levantada, según la agencia meteorológica japonesa.
El nuevo sismo -cuya magnitud fue disminuida de 7.4 a 7.1— tuvo lugar a las 23H23 (14H23 GMT) y fue sentido hasta en Tokio, a 400 kilómetros más al sur, donde los edificios y las casas temblaron durante varias decenas de segundos.
La prefectura de Miyagi ya había sido afectada el 11 de marzo por un sismo de magnitud 9, el más poderoso jamás registrado en Japón, seguido de un tsunami de más de diez metros que devastó todo a su paso. La catástrofe causó más de 28,000 muertos y desaparecidos.
Los técnicos que luchan para controlar los reactores accidentados de la central nuclear japonesa de Fukushima Daiichi (Nro. 1), situada al sur del lugar del nuevo sismo, fueron evacuados temporalmente por precaución, informó la empresa gestora de la planta, Tokyo Electric Power (Tepco).
Un portavoz de la compañía dijo más tarde que el trabajo continuaba sin problemas en la central nuclear y que “no hay información inmediata que indique anormalidades en la central de Fukushima Daiichi”.
- El Gobierno de Japón pidió ayer a los medios extranjeros que eviten el sensacionalismo a la hora de informar sobre el accidente nuclear de la planta de Fukushima, alegando que algunas noticias se han basado en datos incorrectos.
Otro de los ejemplos criticados por Japón son informaciones en las que se hablaba de empleados de Tepco hallados muertos en la central que algunos periódicos daban a entender perecieron por los altos niveles de radiación, cuando en realidad fallecieron por el tsunami del 11 de marzo.
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“La alerta de tsunami fue levantada a las 00H55” del viernes (15H55 GMT del jueves), anunció por su parte la agencia meteorológica en su página web. A su vez, el servicio de geofísica de Estados Unidos (USGS) precisó que el sismo tuvo su epicentro a 66 kilómetros al este de Sendai y a una profundidad de 25.6 kilómetros.
La electricidad fue cortada en algunas partes del noreste del país, que todavía siguen luchando con las secuelas de la catástrofe del 11 de marzo.
REPORTE DE HERIDOS
El nuevo temblor causó algunos heridos, afirmó la cadena de información NHK, pero no se reportaron muertos. NHK añadió que la electricidad fue interrumpida en partes de Sendai y que se reportaron fugas de agua y gas en algunas áreas de la ciudad.
La agencia Jiji Press informó que poco después de la medianoche se registraron cinco incendios y 13 fugas de gas en Sendai, según la oficina de la prefectura de Miyagi.
En la prefectura de Iwate las autoridades locales ordenaron la evacuación de 500 casas, añadió NHK, y reportó que hubo tres incendios en las prefecturas de Iwate y Miyage.
Antes de la evacuación temporal de la central nuclear de Fukushima, los técnicos habían comenzado ayer a inyectar nitrógeno para prevenir una explosión en un reactor averiado y el Gobierno planteaba ampliar la zona de evacuación en torno al sitio.
El nitrógeno es regularmente utilizado en las zonas de depósito sensibles para bajar la proporción de oxígeno en el aire y reducir el riesgo de explosión del hidrógeno liberado por el reactor.
Esta operación debería durar seis días para inyectar un total de 6,000 metros cúbicos de nitrógeno, según Tepco, que plantea aplicarla también a los reactores 2 y 3 en los próximos días.
AMPLIARÁN ZONA DE EVACUACIÓN
El Gobierno plantea ahora ampliar la zona de evacuación actualmente fijada en un radio de 20 kilómetros alrededor de la central. Las operaciones de vertido voluntario al mar de 11,500 toneladas de agua ligeramente radiactiva, según Tepco, continuaban por cuarta jornada consecutiva, frente a la central.
El agua contaminada contiene especialmente yodo 131, cuya radiactividad se reduce de mitad cada ocho días, y en especial cesio 137, que sigue activo durante dos décadas.
Por otro lado, la búsqueda de víctimas en la zona situada en torno a 20 kilómetros de la central, considerada hasta ahora muy peligrosa, pudo comenzar cerca de un mes después de la tragedia.
Unos 300 policías, entre ellos 250 provenientes de Tokio, equipados de vestimentas blancas, máscaras y lentes, fueron mostrados por la televisión NHK revisando los escombros en busca de unas 2,453 personas dadas por desaparecidas desde el 11 de marzo en la región vaciada de sus habitantes.
Más al norte, miles de soldados estadounidenses participaban en las operaciones de rescate junto a las Fuerzas de Autodefensa japonesas para ayudar a los afectados y remover 25 millones de toneladas de escombros.
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton es esperada en Tokio a fines de la semana próxima para expresar la solidaridad de Estados Unidos respecto a su aliado japonés, luego de esta serie de catástrofes sin precedentes.
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