14 detenidos por matanza en México

Los autobuses se detenían lentamente ante las órdenes de los hombres armados que manejaban el retén, como si se tratara de policías o militares durante una inspección.

CIUDAD DE MÉXICO/AP/AFP

Los autobuses se detenían lentamente ante las órdenes de los hombres armados que manejaban el retén, como si se tratara de policías o militares durante una inspección.

Uno a uno, señalaban a ciertos pasajeros, todos hombres, en su mayoría jóvenes, para bajar: “Usted. Usted. Usted”. Los familiares y compañeros de viaje vieron con horror cómo los autobuses se alejaban sin ellos, según el testimonio de los pasajeros sobrevivientes citados por funcionarios de Tamaulipas, en el noreste del país.

Menos de dos semanas después, las fuerzas de seguridad que salieron en busca de pasajeros secuestrados en el violento estado fronterizo descubrieron una serie de fosas con un total de 60 cadáveres.

El portavoz de seguridad federal, Alejandro Poiré, anunció ayer que 14 sospechosos vinculados con los asesinatos fueron detenidos entre el 1 y el 6 de abril. Estos arrestos aparentemente llevaron a las autoridades a las fosas.

Poiré manifestó que los sospechosos pertenecían a una “célula criminal”, pero no especificó a cuál se refería.

El macabro descubrimiento de esta semana se produjo prácticamente en el mismo lugar, cerca del poblado de San Fernando, donde 72 migrantes fueron asesinados en agosto, hecho que se adjudicó al cartel de Los Zetas. Ayer, los investigadores habían identificado a algunas víctimas de la última masacre como mexicanos, no migrantes extranjeros que trataban de llegar a Estados Unidos.

No dijeron si estaban conectados a los 12 informes oficiales de personas desaparecidas de los autobuses. Las autoridades que entrevistaron testigos calculan que entre 65 y 82 personas desaparecieron, dijo el secretario de Gobierno (política interna) del estado de Tamaulipas, Morelos Canseco.

Los desaparecidos fueron secuestrados en uno de los tramos de carretera más peligrosos de México, que bordea la costa del Golfo de México hasta la frontera con Texas.

Los desaparecidos fueron secuestrados en uno de los tramos de carretera más peligrosos de México, que bordea la costa del Golfo de México hasta la frontera con Texas, un área donde las autoridades federales lanzaron una gran ofensiva en noviembre para tratar de recuperar el control del territorio de las manos de dos bandas de narcotraficantes en guerra, el Cártel del Golfo y los Zetas.

Las autoridades especulan que los hombres que bajaron de los autobuses fueron víctimas de los esfuerzos de reclutamiento cada vez más brutales para reponer las filas de los carteles.

Un político local, que no quiso ser identificado por razones de seguridad, dijo que había rumores de que el cártel del Golfo estaba enviando autobuses llenos de personas para luchar contra los Zetas, que controlan ese tramo de carretera y que comenzaron a abordar autobuses en busca de sus rivales.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí