El año pasado fue tan contrastante el desempeño de los Toros en el campeonato de beisbol de Primera División, que pasaron de mostrar la bravura clásica de los bovinos chontaleños a la mansedumbre de unos bueyes, de apariencia fuerte pero inofensivos.
Los Toros fueron el mejor equipo de la campaña regular el año pasado, con récord de 32-20, encima del registro de 31-21 de los Indios, y del 28-24 de la Costa. Eso mantuvo agitado a Juigalpa y sus alrededores, mientras las expectativas de avanzar a la disputa del campeonato parecían tener fundamento.
Como siempre, el ataque era liderado por Jimmy González, quien se elevó a .423, más el apoyo de Francisco Mendoza, empujador de 37 carreras, lo mismo que Juan Carlos González y el agregado de Stanley Loáisiga y Danilo Sotelo, quienes pese a no brillar contribuían a infundir temor en esa alineación.
Del pitcheo se encargaban Elías Villegas y David Rugama, quienes se volvieron casi invencibles en el parque local, más Oswaldo Mairena, salvador de 15 juegos y ganador de seis, quien tenía a cargo los taponeos. El problema fue lo que ocurrió en la segunda vuelta del torneo ya solo con ocho equipos.
Los Toros se vinieron a pique, al ganar solo seis de 25 partidos y el cerrar con 6-19, los dejó fuera de semifinales. Se especuló mucho sobre las razones de la caída, pero lo cierto es que no hubo forma de cambiarle el giro a un equipo que se hundió.
Este año no tienen a Sotelo, Loáisiga ni Mendoza, pero están bateando más. Jimmy sigue siendo un cartucho de dinamita en permanente explosión y sus hermanos han seguido sus pasos. Jimmy batea .403, Oscar .356 y Juan Carlos .337. Además, Juan Vicente López está caliente con .329 y 27 empujadas.
Eso no es todo. Ernesto Garay está cerca de Jimmy con .391 y ha empujado 18, y el joven Iván Hernández, que insinuó que podía batear el año pasado, lo ha hecho de verdad ahora, con .362. Así que hay seis hombres sobre .300. Y con .315 son el equipo más ofensivo de la liga.
Sin Villegas en escena, el pitcheo lo encabeza Rugama, con el mejorado Olman Rostrán detrás y los locales Apolinar García y Cruz Amador en plan grande, tal como lo está todo el equipo, que ahora sí espera avanzar más largo.
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