CORRESPONSAL/ GRANADA
La seguridad de la ciudad de Granada de cara a un eventual siniestro podría estar es riesgo, a criterio de las autoridades en el tema, ante el colapso de todo el sistema de hidrantes que hay en la ciudad.
Tanto las autoridades de los bomberos como los de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) contabilizan 70 unidades en toda la ciudad. No obstante, el teniente primero Armando Oconor, inspector de Prevención de Incendios de la Dirección General de Bomberos e inspector en Granada de los bomberos de La Villa, dijo que de estas 70 unidades solo 8 medio sirven, pues también presentan alguna falla, y en el otro extremo de las necesidades la falta del vital líquido agudiza el problema. Oconor dijo que un hidrante vale unos tres mil dólares.
Citó direcciones donde se ubican los únicos hidrantes que pueden salvar la ciudad a la hora de un incendio de grandes magnitudes. “Estos sectores prácticamente son los que están más asegurados, sin embargo hablamos de equipos que tienen más de 40 años de estar en uso, en el resto de la ciudad los hidrantes no sirven”, dijo Oconor.
El bombero hizo un llamado a las autoridades de Enacal, pues asegura que esta empresa es la dueña de hidrantes y es la responsable de darles el mantenimiento.
VIEJAS CISTERNAS
“Solo contamos con dos autocisternas contra incendios y una cisterna para recoger agua, que equivale a tres mil galones de agua, lo que es muy poco”, consideró.
Destacó que estas cisternas ya dieron su vida útil, pues son de los años 1984 y 1987. “Yo agradezco mucho a los donantes que nos han dado estos camiones, pero a la hora de un siniestro no sabemos si van a responder”, dijo.
El gerente de Enacal en Granada, Erwin Baca, admitió que el sistema de hidrantes es deficiente y asegura que durante una inspección reciente se contabilizó que unos 9 o 12 están en mejor estado, unos 11 en regular estado y el resto no sirve.
“Ya hicimos la solicitud a Enacal central para remplazar equipos, pero aún no hay respuesta, se necesita de muchos recursos”, expuso.
Baca dijo que la delincuencia daña los hidrantes para robar y vender algunas piezas.
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