SANÁ/AP
Partidos de oposición de Yemen instaron a la comunidad internacional, a las potencias regionales y a los grupos defensores de derechos humanos que les ayuden a detener el derramamiento de sangre en el país.
Yemen ha atestiguado semanas de disturbios mientras el ejército y la policía se han dedicado a aplastar a a los manifestantes que exigen la renuncia del presidente Alí Abdulá Salé quien lleva 32 años en el poder.
Más de 120 personas han muerto y más de 5.000 han sufrido heridas desde que comenzaron las manifestaciones de protesta el 11 de febrero, inspiradas por los levantamientos populares de Túnez y Egipto.
Los partidos yemeníes emitieron un comunicado anoche donde dijeron que Salé, sus hijos y sus parientes, así como los aparatos de seguridad y del ejército que ellos controlan han llevado a cabo ataques planificados contra manifestaciones pacíficas y con el fin de matar a personas.
Salé se ha mantenido en el poder y afirma que Yemen se hundiría en el caos si abandonara el cargo.