Auxiliadora Martínez
Corresponsal/ Boaco
Norlan de Jesús García Robles, de 30 años, el principal sospechoso de la muerte del profesor Edwin Simeón Guzmán Mendoza de 32 años, confesó su participación en el crimen.
Edwin Simeón Guzmán apareció calcinado en el asiento trasero de su automóvil Kia color Azul, cerca de Matagalpa, la madrugada del martes pasado, aunque él era originario de Sébaco, donde habitaba.
El comisionado mayor Bayardo Napoléon Rosales, jefe de la Policía de la delegación Boaco, dijo en conferencia de prensa que después de una comunicación con los familiares de García él se presentó ante las autoridades; sin embargo, ante los elementos de convicción de las investigación policial, finalmente “decidió decir la verdad”, explicó el jefe policial.
En su declaración García explicó los siguientes hechos. El día lunes 28 de marzo salió a pasear con Edwin, quien era su amigo desde hace un tiempo. Se dirigieron hacia San Lorenzo y de regreso pasaron por el empalme de Boaco, donde estuvieron un rato. Al venir hacia Boaco y llegar al empalme de Santa Lucía, el profesor tomó el arma que García llevaba a un lado y al manipularla se pegó un tiro en la sien derecha.
CON PAPEL HIGIÉNICO PRENDIÓ EL FUEGO
Asustado y nervioso por lo ocurrido, García decidió ponerlo en el asiento trasero y manejó con rumbo a Managua, pero al llegar a San Benito decidió tomar rumbo a Matagalpa, donde le prendió fuego con un rollo de papel higiénico que llevaba. Esto habría declarado el sospechoso.
El jefe policial dijo que, a pesar de haber obtenido la confesión de García, eso no significa que las investigaciones hayan concluido.
Sin embargo, el comisionado policial fue enfático y dijo que solo una persona participó en el hecho. Serán los resultados de la investigación que realizan en Matagalpa y los resultados de los especialistas los que determinen si es fidedigna la declaración de García.
Otro hallazgo arrojado por la investigación policial es que el detenido trató de desviar la investigación haciendo llamadas telefónicas a los familiares del profesor, diciéndoles que el que estaba en el vehículo calcinado era otra persona y no su familiar.
García además habría asistido a la vela del profesor.
Guzmán Mendoza impartía clases en el colegio Emilio Sobalvarro de Boaco. Durante su sepelio, el pasado jueves, autoridades escolares recordaron que era responsable, dinámico y dispuesto en el trabajo.
Guzmán, de 31 años, era un hombre sin vicios, según sus parientes. Se había vuelto evangélico.
Su cadáver fue hallado completamente calcinado.
La forense que examinó sus restos dijo que murió por intoxicación con monóxido de carbono, más carbonización, y que sufrió quemaduras de cuarto y quinto grado.
El cadáver del profesor fue hallado en la madrugada del martes. El cuerpo calcinado estaba al interior de su vehículo Kia color azul.
Desde que se enteraron de la noticia, los familiares del profesor creyeron que detrás de la muerte había mano criminal, y no fue un accidente fatal el que acabó con la vida del maestro.
Recibió una llamada, en la que le decían que querían verlo y hablar con él, que lo estaban esperando en un esquina. Es lo último que supieron de Edwin Simeón Guzmán sus familiares. Después salió y horas más tarde la fatalidad inundó la casa de la familia Guzmán Mendoza, de Boaco. El cadáver calcinado del docente apareció a un kilómetro de la colonia Rubén Darío, al norte de la ciudad de Matagalpa, el pasado martes.
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