Los brigadistas de las comunidades de Orosí, Santa Rosa, El Prado, San Nicolás, Las Camelias, Las Puertas, Apalí Viejo y El Amparo han topado en el cansancio, sin agua para saciar la sed y sin alimentos para continuar en la lucha por controlar los incendios forestales; días antes habían apoyado la labor de control de otro incendio, que continúa activo en El Aguarán, municipio de El Jícaro, Nueva Segovia.
En esta labor de los brigadistas los grandes ausentes son los mismos dueños de bosques, muchos de ellos con planes de manejo aprobados y que estaban en la obligación de protegerlos de los incendios forestales a cambio del aprovechamiento de la madera.
Hasta el momento las fincas afectadas son de los señores Hugo Paredes, Isacio Beltrán, Reynaldo Sandoval, Blanca Nieve Centeno, Nazario Ortez y Francisca Rodríguez.
Incendios forestales de grandes magnitudes se registran en Ciudad Antigua y El Jícaro; e incendios de menor magnitud en Jalapa, Dipilto, Macuelizo, Santa María.
El humo opaca la visibilidad en casi todo el departamento de Nueva Segovia y los calores son insoportables, han oscilado entre los 36 y los 38 grados centígrados.
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Alina Lorío Lira/ CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA.- El alcalde de San Fernando, Melvin Ortez, declaró ayer por la noche estado de emergencia y llamó “catástrofe descomunal, un asesinato a la naturaleza” a la situación que enfrenta en su municipio por tres frentes de grandes llamas que habían devorado hasta la tarde de ayer más de mil hectáreas de bosques de pino maduro y regeneración natural.
Los recursos humanos y equipos han quedado “cortos” para la magnitud del problema y según el alcalde se perdió toda la regeneración natural que recuperó el bosque de pino con la veda forestal. Ortez consideró que las hectáreas afectadas ya superan las mil.
Dijo sentirse impotente frente a semejante siniestro y que pedirá apoyo de las autoridades departamentales, el cuerpo de bomberos y el Gobierno central.
Hasta la tarde habían recurrido solo a los recursos propios de la municipalidad. “Pero hemos trabajado las 24 horas consecutivas y ya el cansancio ya llegó a su límite”, indicó.
Lamentando que los bosques desaparecerán, el alcalde Ortez anunció que pondrá denuncia porque presume mala intención de personas de la localidad que pusieron fuego simultáneamente en cuatro puntos diferentes de la zona.
FAUNA HUYÓ
“Es lamentable ver cómo los venados salen tontos de las montañas tratando de escapar del fuego”, exclamó.
Dos de los incendios se iniciaron casi a la misma hora. El primero inició a las 9:30 a.m. del viernes en el sitio conocido como La Quesera, en la propiedad de Reynaldo Sandoval; el otro fue detectado una hora después en Río Arriba San Fernando.
El tercer incendio, producto del segundo incendio, se originó en el sitio de San José; todos se localizan dentro del área protegida Reserva Natural Dipilto-Jalapa.
Las largas lenguas de fuego continúan extendiéndose hacia los sitios de La Explosión, Las Camelias, Santa Clara y frontera con Honduras, los cuales han rebasado la voluntad y capacidad humana de controlarlos.
Detonaciones de minas antipersonales se han escuchado a lo largo de la zona del siniestro.
Cabe destacar que esta zona que arde en el 2000 fue seriamente afectada por una plaga del gorgojo descortezador, que destruyó miles de hectáreas de pinos. A raíz de esta situación, la regeneración natural ocupó esas áreas destruidas, que son las que actualmente son devoradas por los incendios forestales.
Recientemente autoridades de la Defensa Civil informaron que en Nueva Segovia han ocurrido la mayor cantidad de incendios forestales registrados en la región norte.
Valoraron que entre los factores que provocaban los incendios estaba la acumulación de material combustible en el bosque, los fuertes calores, las quemas agrícolas y la mala intención de algunos ciudadanos.

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