Un estudio del Ieepp indica que pandilleros de algunos distritos portan armas de fuego hechizas y de fábrica. LA PRENSA/ARCHIVO

Oficiales suplen con armas a los pandilleros

Miembros de pandillas de los distritos Cuatro, Cinco y Seis de Managua aseguraron en un grupo focal promovido por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), que realizó un estudio sobre las causas del delito en esos distritos capitalinos, que una de las formas de obtención de armas de fuego es a través de oficiales de la Policía.

Miembros de pandillas de los distritos Cuatro, Cinco y Seis de Managua aseguraron en un grupo focal promovido por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), que realizó un estudio sobre las causas del delito en esos distritos capitalinos, que una de las formas de obtención de armas de fuego es a través de oficiales de la Policía.

Según el IEEPP se desconoce cuántas armas ilegales circulan en esos distritos capitalinos.

No obstante, señala que de acuerdo con datos oficiales de la Dirección de Armas, Explosivos y Otros Materiales Relacionados (DAEM) de la Policía Nacional, en Nicaragua se roban 38 armas de fuego cada mes. “Este robo origina un tráfico ilegal e interno de armas (de fuego) y muchas de ellas van a parar a manos de los jóvenes integrados en pandillas en los distritos estudiados”, apunta el informe.

El IEEPP refiere que, según el análisis de la información obtenida en grupos focales con jóvenes integrantes de pandillas, esas agrupaciones acceden a las armas de fuego porque existe un tráfico ilegal e interno de “armas hechizas” y armas de fabricación. En este último tipo de armas, los jóvenes acceden fácilmente a las del tipo cortas y ligeras y, muy ocasionalmente, a armas de guerra.

El informe del IEEPP revela que los tipos de armas de fabricación que adquieren los jóvenes involucrados en pandillas o delincuencia son: pistolas automáticas calibre 9 milímetros, revólveres calibre 30 o 357, rifles calibre 22 y escopetas calibre 12 y 16. Aunque también ocasionalmente han llegado a adquirir subametralladoras UZI y fusiles AK-47. Estas últimas armas son de uso exclusivo de instituciones como la Policía y el Ejército.

POLICÍA SE QUEDÓ CALLADA

LA PRENSA solicitó una versión oficial a la Policía Nacional pero no hubo respuesta.

La información recogida por el estudio del IEEPP establece que las pandillas adquieren las armas de fabricación por compra directa o el alquiler de las mismas.

“Uno de los jóvenes integrado a una pandilla del Distrito Cuatro reveló en uno de los grupos focales que su pandilla logró tener hasta 12 armas de fuego en determinado momento”, expresa el informe del IEEPP, escrito por el investigador de ese organismo, Roberto Orozco.

El precio de las armas depende del tipo. Va desde mil 500 córdobas hasta nueve mil córdobas. Si se tiene el dinero, se puede llegar hasta comprar una AK-47, apunta el informe.

Un joven integrante de pandillas dijo: “Sólo tenemos que pegar un telefonazo y nos la llegan a dejar. Es un delivery”.

Entre las fuentes de quienes suministran armas a los jóvenes el estudio menciona a los traficantes locales de armas, expendedores de drogas, agentes policiales y armas robadas a vigilantes, o las consiguen a través del alquiler de las mismas.

Pero los principales abastecedores son los traficantes locales de armas, algunos de ellos vinculados a las actividades del mercado Oriental, quienes les suministran armas tanto a los pandilleros como a los expendedores de drogas y delincuentes que se dedican al robo con intimidación.

EL CASO DE LOS POLICÍAS

En cuanto a los agentes policiales indica que se trata de un “reciclaje” de armas, pues se trata de las mismas que los oficiales incautan durante operativos efectuados para disminuir los delitos o cuando sorprenden “in fraganti” a delincuentes y los agentes no las reportan a sus superiores.

“La otra forma es el alquiler de las mismas. Este es un negocio reciente y pujante que ha surgido en estos distritos de Managua. Tanto policías corruptos, como particulares que poseen armas de fuego, alquilan las mismas a un costo de 100 córdobas por día”, cita el documento.

En cuanto a las armas hechizas las autoridades policiales desconocen la cantidad existente en manos de los jóvenes, sin embargo, se sospecha que se trata de un número considerable.

Estas armas necesitan municiones y, de allí, que surge entonces otro negocio ilícito paralelo: el tráfico ilegal de municiones. Estas municiones tienen dos tipos de abastecedores: los traficantes internos y también los agentes policiales.

Aseguran los jóvenes que el costo de un cartucho de escopeta calibre 12, por ejemplo, es de diez córdobas.

CONSUMEN DROGAS

El consumo de drogas ilícitas entre los jóvenes vinculados a pandillas de los distritos estudiados por el IEEPP ha generado un cambio en la manera en que estos grupos se enfrentan.   

Hace tres o cuatro años utilizaban como instrumentos de agresión en los pleitos callejeros piedras y otros objetos contundentes. Luego se pasó al uso de arma blanca, principalmente el machete y, en la actualidad las armas de fuego, tanto hechizas como de fabricación.   

Esto ha tenido consecuencias no solo en el incremento de los homicidios cometidos por armas de fuego entre estos jóvenes, ya sea por enfrentamientos directos o por rencillas individuales que se generan por rivalidad, sino también que han producido muertes de personas que son vecinos en los barrios donde operan las pandillas. Es de destacar que el estudio fue realizado antes de la nueva distribución administrativa en la capital.

Nacionales armas drogas pandilleros Policía archivo

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Xman
    Hace 15 años

    Aminta Granera es una verguenza para la Republica de Nicaragua.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí