La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), VilmaVilma Núñez dice que le causa sorpresa el miedo que padece el presidente Daniel Ortega, quien se ha empeñado en obstaculizar la libertad de expresión y movilización de la sociedad civil.
- Los organismos de derechos humanos de Nicaragua lamentaron ayer la discriminación que ha impuesto el presidente Daniel Ortega, ya que los nicaragüenses no son tratados por igual.
Además, no todos los ciudadanos pueden salir a protestar o reclamar sus derechos civiles, y quienes lo hacen son reprimidos por turbas orteguistas.
Vilma Núñez, del Cenidh, afirma que el FSLN ha creado una estrategia para sembrar el miedo y que la gente no participe ni reclame derechos, pero esa política ha tenido un efecto inverso, porque son los orteguistas los que están demostrando que tienen un terror impresionante, al ver a la sociedad movilizarse.
Núñez lamentó que frente a las instalaciones del Poder Electoral el FSLN haya instalado un campamento de agresión, donde no se permite a los ciudadanos ejercer sus derechos civiles y políticos.
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“Como ciudadanos, no entendemos por qué el presidente se comporta de manera tan inusual. ¿Qué esconde? ¿A qué le teme? Es necesario que un sicólogo lo analice y saber si está hábil para ejercer el cargo que ostenta”, comentó.
Para la presidenta del Cenidh, lo que muestra el presidente Ortega al mandar a colocar vallas en la zona donde vive y alrededor de las instalaciones del CSE “es un temor físico, un terror a que le pase algo, o simplemente esconde algo y tiene miedo de que lo descubran”.
Agregó que Ortega tiene “un temor irracional y crea una estrategia loca y alucinante”.
“¿Acaso el presidente ha perdido la razón?”, cuestionó Núñez. “O tal vez es la gente que lo rodea, como su jefa de campaña (Rosario Murillo), que lo enreda con estrategias totalmente irracionales”.
PEOR QUE SOMOZA
Vilma Núñez dice estar sorprendida también porque ni en la época de la dictadura somocista las instancias estatales prohibían a los ciudadanos presentar sus escritos, como pasó ayer con la impugnación que pretendían introducir algunos ciudadanos ante el CSE.
“Estas son claras violaciones a los derechos civiles y políticos, las cuales ya fueron denunciadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante la audiencia” reciente, afirmó Núñez.
ILEGALIDAD TRAS ILEGALIDAD
Por otra parte, los organismo de derechos humanos consideraan que un Consejo Supremo Electoral (CSE) de facto, denuncias de cedulación partidaria, la ilegal candidatura del presidente Daniel Ortega y múltiples violaciones al proceso electoral son elementos suficientes para declarar nulas y viciadas las elecciones de noviembre próximo, afirmó ayer el presidente de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona.
A la misma conclusión llegó Núñez de Escorcia, quien asegura que todo lo que hagan los magistrados de facto “vicia de nulidad todo lo que haga este Poder Electoral”, porque actúan al margen de la ley.
Carmona, quien ayer acompañó a un grupo de ciudadanos a impugnar la inscripción de la alianza Unida Nicaragua Triunfa, del gobernante Frente Sandinista (FSLN), lamentó que la Policía Nacional les impidiera llegar hasta el CSE y que el comisionado mayor Yuri Valle haya actuado como vocero de ese poder del Estado, demostrando que el presidente Ortega manipula a estas instituciones.
“Al comisionado (Valle) no le correspondía recibir el escrito, sino al secretario del Poder Electoral, dejando en evidencia la influencia y el poder del presidente (Ortega) en la institución que va a contar los votos de los nicaragüenses”, dijo Carmona.
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