En lo que va del año la Policía Nacional tiene reportados ocho homicidios contra vigilantes en Managua, incluido el último caso del joven Johnny Antonio Mena Vega, de 25 años, quien murió la noche del miércoles mientras se encontraba en las afueras del condominio La Riveira en Las Colinas, donde laboraba desde hace catorce meses como guarda de seguridad.
- Según la Policía los vigilantes nunca deben bajar la guardia y brindaron los siguientes consejos.
No confiar en nadie aunque demuestren amistad, sobre todo a mujeres que muchas veces son usadas por los delincuentes para distraer a sus víctimas a las que les dan alimentos o bebidas con alguna sustancia adormecedora.
Procurar mantenerse en el interior de los locales.
En cuanto a las empresas que contratan a estas personas, deben realizar los debidos trámites para la portación de armas.
Mantenerse en contacto con la Policía Nacional y en caso de peligro llamar a la línea directa 118.
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Tres sujetos armados de pistolas acabaron con la vida de Johnny al propinarle un disparo en la cabeza, cuando se encontraba con dos compañeros más que cuidaban las casas vecinas.
Según informes de la Policía del Distrito Cinco, a eso de las 7:00 p.m. el joven se disponía a cenar con sus colegas. En ese momento la hermana de uno de los vigilantes junto a una amiga llegaron a dejarle comida.
Mena y sus amigos les dieron a las dos muchachas dinero para que fueran a comprar gaseosa a la pulpería más cercana, pero al regresar estas se encontraron en el camino con tres ladrones que las interceptaron con armas de fuego robándoles los celulares y lo que llevaban en sus bolsos.
Ante la desesperación las jovencitas salieron corriendo y los delincuentes les dieron persecución hasta llegar al lugar donde estaba Mena, quien junto con los otros dos vigilantes no portaban armas de fuego.
Ellos intentaron ayudar a las muchachas pero Johnny fue quien se llevó la peor parte porque los sujetos creyeron que andaba un arma de fuego cuando lo observaron con el uniforme de guarda de seguridad.
“Sin mediar palabras los ladrones le dieron el balazo en la cabeza y se le llevaron el celular, la cartera con su pago de la quincena y el control del portón”, mencionó Julio Guerrero, cuñado del ahora fallecido.
La Policía tenía capturados en horas de la tarde de ayer a dos sujetos sospechosos de estar implicados en la muerte del joven.
Guerrero manifestó que el muchacho viajaba día de por medio hasta su casa ubicada en la comunidad Playa Verde, a 17 kilómetros de Diriomo.
PARA DELINQUIR
Las autoridades policiales argumentan que el robo a los vigilantes es para adquirir las armas de fuego que usualmente portan para luego realizar sus fechorías.
A inicios de marzo los ladrones arrebataron la vida a dos vigilantes cuando quisieron resistirse al robo de sus armas de reglamento. Uno de los casos ocurrió en el barrio 19 de Febrero, otro en Laureles Sur.
Es preocupante para los familiares de los vigilantes que estos ganen como promedio entre un mil 500 y dos mil córdobas mensuales, por un trabajo arriesgado.
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