ABIYÁN/ AFP/ EFE
Las fuerzas del presidente marfileño reconocido por la comunidad internacional, Alassane Ouattara, se acercaron ayer a Abiyán, declararon el toque de queda y cerraron las fronteras, mientras el jefe de Estado saliente, Laurent Gbagbo, cada vez más amenazado, guardaba silencio sobre sus intenciones.
- Alassane Ouattara es el presidente del país reconocido por la comunidad internacional, pero todavía no ha podido tomar el poder desde que ganó las elecciones de noviembre, lo cual dio lugar a una crisis sangrienta que ha dejado más de 500 muertos.
“Esperamos que (Gbagbo) actúe en el mejor interés de los marfileños y que evite la guerra, presentando su dimisión y respetando la elección” presidencial de fines de noviembre.
EE. UU. considera que los ciudadanos de Costa de Marfil expresaron su voluntad en las elecciones del 28 de noviembre.
[/doap_box]
Los hombres de Ouattara entraron ayer en la localidad de Aboisso, a 110 kilómetros al este de Abiyán, cerca de la frontera con Ghana. Las fronteras marfileñas están cerradas “hasta nueva orden”, anunció en un comunicado el ministro del Interior de Ouattara, Hamed Bakayoko, quien llamó a los marfileños al “estricto respeto” de esta medida y a “la calma y a la serenidad”.
Asimismo un toque de queda también fue instaurado en Abiyán de 21H00 a 06H00 (locales y GMT), a partir de ayer y hasta el domingo, había anunciado Anne Ouloto, portavoz del presidente marfileño electo y reconocido internacionalmente.
Por su parte, las fuerzas de Naciones Unidas en Costa de Marfil (Onuci) tomaron ayer el control del aeropuerto de Abiyán, indicó un funcionario de la ONU.
Más temprano, Guillaume Soro, primer ministro del presidente electo Ouattara, expresó que Laurent Gbagbo tenía “hasta las 19H00 (local y GMT) para renunciar”.
“Si hay episodios de extrema violencia y Gbagbo no se aparta, él y su entorno, incluyendo a su mujer Simone Gbagbo, serán responsables por las acciones que no lograron parar”, dijo a los periodistas Johnnie Carson, secretario de Estado adjunto para asuntos africanos.
En Abiyán, capital económica del país, muchas calles estaban desiertas ayer en la mañana. En varios barrios se escucharon disparos esporádicos de armas livianas.
Un día después de la toma de Yamusukro, la capital política, y de Gagnoa (centro-oeste), en pleno corazón de la región natal de Gbagbo, las Fuerzas Republicanas de Ouattara continuaban su ofensiva relámpago lanzada el lunes, sin encontrar gran resistencia, y a veces incluso sin combates.
En Abiyán los presos de la mayor cárcel de Costa de Marfil (MACA) fueron liberados ayer.
Ver en la versión impresa las páginas: 13 A