La adjudicación del contrato por 995 mil dólares a la empresa de maletín Empreconsa por las autoridades del Aeropuerto Augusto C. Sandino tendría como trasfondo la intención de apropiarse del negocio de arrendamiento de equipos para rampa a la terminal aérea, buscando cómo estos queden en manos privadas, aunque para esto se haya usado recursos públicos.
Ramón Alex Espinoza, representante legal de la empresa Ground Handling Air Service de Nicaragua S.A. (Ghansa), quien hace dos años arrendaba a la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) precisamente equipos para rampa, dijo que está seguro de que detrás de la cancelación de sus servicios al aeropuerto de Managua existía un interés en favorecer a Empreconsa.
“Ahora que leo toda la investigación que ha publicado LA PRENSA, no me cabe duda de que la expulsión arbitraria de Ghansa fue un montaje a favor de Empreconsa. Esto lo tenían armado. Primero era sacarnos a nosotros como Ghansa para agarrar el servicio ellos, gente ligada al Gobierno que siempre ha tenido interés en el negocio de los servicios de rampa”, dijo Espinoza primeramente.
EXPULSIÓN DE GHANSA CON IRREGULARIDADES
La expulsión de Ghansa fue plagada de tantas irregularidades, que el mismo Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) envió una carta solicitando a las autoridades aeroportuarias que se habilitara nuevamente los servicios de esta empresa y se le devolviesen los equipos, los cuales, según Espinoza, continúan usurpados por la EAAI.
El gerente de la EAAI, Orlando Castillo, y la vocera de esta empresa del Estado, Consuelo Sandoval, han mantenido una actitud de absoluta negación a todas las solicitudes de información hechas a lo largo de las cuatro semanas de publicaciones hechas por este diario sobre todos los vicios en la adjudicación de este contrato.
“Me imagino que ya todo esto venía armado y lo que ellos esperaban es que nosotros no hiciéramos bulla, que nos quedáramos callados. El caso de nosotros lo tienen engavetado en los juzgados, me imagino que por orden de arriba, no sé de quién. El presidente (Daniel Ortega) supo de nuestro caso, nos mandó a hablar con Salvador Vanegas (asesor presidencial), pero este tampoco nos resolvió nada”, agregó Espinoza.
El empresario confirmó que Empreconsa es absolutamente desconocida en el negocio de venta de equipos especializados, agregando que es la primera vez que conoce que una empresa nacional tenga en su “ stock ” equipos como los que se necesita en un aeropuerto internacional.
“Cuando nosotros estábamos adentro teníamos que cumplir una serie de requisitos debido al tipo de equipos que operábamos y por eso mismo el Estado no puede estar haciendo compras así a cualquier empresa. Hay un procedimiento y en este caso el aeropuerto le está haciendo compras a una empresa local, algo que nunca se había visto, porque no hay en Nicaragua empresas que tengan esos equipos, porque solo el aeropuerto los necesita. Entonces, o se compran afuera, o se compran a una subsidiaria acá de una empresa internacional”, puntualizó.
Las pesquisas de LA PRENSA descubrieron que la supuesta sede de Empreconsa según el contrato que firmó con la EAAI es en realidad una casa abandonada ubicada en urbanización Las Palmeras, localizada en la comarca de Esquipulas, en Managua.
“Deben presentar varias garantías, principalmente con lo referido al tipo de personal especializado que va a estar a cargo del respaldo técnico de estos equipos. El problema es que ese contrato es muy genérico, no tiene un listado detallado. Incluso hay que ver si esos equipos son para gastar en ellos un millón de dólares”, insistió.
Se esperaba que esta misma semana llegaran los equipos supuestamente comprados a Empreconsa, pero, dadas las restricciones informativas dispuestas por las autoridades del Aeropuerto Augusto C. Sandino, se desconoce si esto finalmente ocurrió.
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