Nicaragua se convirtió esta semana en el primer país de Centroamérica en garantizar dinero para enfrentar el cambio climático.
El país accedió al Fondo de Adaptación al Cambio Climático, que destinará alrededor de cinco millones de dólares para proyectos de adaptación al cambio climático en los próximos cuatro años.
La propuesta del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), de utilizarlos para reducir los riesgos de sequía e inundación en la cuenca del río Estero Real, especialmente en la subcuenca del río Villanueva, en occidente, fue aceptada por el Fondo y recibirá asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Este desembolso beneficiaría a unas mil familias de 24 comunidades de Achuapa, El Sauce y Villanueva, en León y Chinandega, informó el PNUD.
La esperanza es que en este sitio se reduzca el riesgo de escasez de agua para uso doméstico y productivo en el río Estero Real, así como el aumento de las prácticas agroecológicas.
Todo esto, teniendo en cuenta el cambio climático y las variaciones del estado del tiempo cotidianas, que suelen tener patrones diferentes en la medida en que aumenta la temperatura en la Tierra.
El Fondo de Adaptación sale del dos por ciento de la iniciativa de reducciones certificadas de carbono, es decir, del comercio mundial de bonos de carbono entre los países desarrollados y los países pobres.
Si se toma en cuenta que el valor del mercado mundial de carbono ascendió a los 132 mil millones de dólares, puede estimarse que el Fondo cuenta con 2,640 millones de dólares para el 2011.
Nicaragua es uno de los pocos países que cada año se mantiene entre los cinco más afectados por el cambio climático a nivel mundial.
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