Por Elizabeth Romero
Los representantes de la sociedad civil se mantuvieron hoy firmes y rechazaron la propuesta de la Policía Nacional, que pretende cambiar la ruta de la marcha cívica que se ha organizado para repudiar la ilegal candidatura a la reelección de Daniel Ortega y dar ahora paso a una actividad que el oficialismo orteguista planeó de última hora frente al Consejo Supremo Electoral (CSE).
Los organismos de la sociedad civil dieron plazo para esta tarde a la autoridades policiales para que cambie la ruta de la marcha orteguista, que tal y como lo acostumbran pretenden boicotear la manifestación cívica que saldrá de la llamada Plaza de las Victorias –intersección de la Carretera a Masaya con la Avenida Cardenal Obando- rebautizada hoy por los opositores como la «Plaza del Fraude».
Azahália Solís, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), dijo hoy que esta vez no serán flexibles respecto al cambio de ruta, pues indicaron que la marcha tiene planteamientos políticos, razón por la que definieron marchar de «la Plaza del fraude hasta el CSE».
Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua (MpN) agregó que ya hay antecedentes que demuestran la flexibilidad de la sociedad civil ante los cambios de última hora de la Policía para favorecer siempre a los orteguistas, pero coincidió en que esta vez no lo serán más (flexibles) porque el objetivo es llegar al CSE y que esta vez no van a ceder como en otras ocasiones.

Granera ironizó al indicar que sólo si la Policía les mueve la sede del CSE, la marcha cívica cambiaría su ruta.
Solís dijo que plantearon a la Policía que le propongan al grupo oficialista que planeó de última hora «un festival», que realice a su actividad luego de las dos de la tarde o por la noche, «porque los festivales se hacen de tarde o de noche».
Los representantes de la sociedad civil consideraron además que la marcha opositora bien puede tener lugar entre las nueve de la mañana y el mediodía, y que a la una de la tarde la calle frente al CSE ya estaría desocupada y despejada para la actividad orteguista.
Extraoficialmente se conoció que el gobierno impuso a la jefatura de la Policía la ruta de los orteguistas, no obstante, la jefa policial, primera comisionada Aminta Granera se comprometió a brindar toda la seguridad disponible a la sociedad civil para evitar la violencia que acostumbran los grupos de choque del orteguismo.
Para la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, con su propuesta de cambio de ruta lo que demuestra (la Policía) es que «no puede asumir su responsabilidad como institución responsable de garantizar la seguridad de todos los nicaragüenses».
La Policía «se tiene que conformar con ser instrumento de las ambiciones de esta gente», agregó Núñez en alusión a la cúpula orteguista en el poder.
Por su parte, Marcos Marcona, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) instó a la Policía «a mantener ese profesionalismo, (pues) es responsabilidad de la Policía garantizar la seguridad».
Ambos organismos brindan acompañamiento a los miembros de la sociedad civil que organizan la marcha contra la ilegal reelección de Ortega.