Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
La mandataria, Laura Chinchilla y el Ministerio de Seguridad Pública, José María Tijerino, presentaron hoy la primera unidad de policía de fronteras, integrada por 153 militares, la cual fue reinstalada a raíz del conflicto fronterizo con Nicaragua y supone un mayor control para el ingreso de nicaragüenses en condición migratoria irregular.
La presentación, en la que también participará el director de la Fuerza Pública, comisario Juan José Andrade, inició a las nueve de la mañana en el Comando de la policía de Los Chiles, Cantón fronterizo con Nicaragua y uno de los sitios de alto tránsitos de nicaragüenses en condición migratoria irregular.
El Ministerio de Seguridad informó que la primera Unidad de Policía Fronteras, es una «Fuerza Policial Especializada para la lucha contra el narcotráfico, el tráfico de personas y de armas, el ingreso ilícito de capitales y el resguardo de la soberanía nacional».
Según Tijerino, la primera unidad está compuesta por 153 militares, quienes vestirán de acuerdo a la ocasión dos uniformes, el primero será usado de manera regular y es de color azul oscuro como el que usa el resto de la Fuerza Pública, y el segundo es el tradicional uniforme militar de camuflaje.
La primera unidad contará con 18 vehículos tipo pickup (camioneta), con lanchas fuera de borda, equipos de comunicación consistente como radios base, radios portátiles, telefonía satelital y vigilancia electrónica con cámaras de monitoreo.
Este primer contingente se financiará con un monto que ronda el millón de dólares al tipo de cambio actual, según Tijerino, quien adelantó que con el paso del tiempo irán equipando a más policías hasta llegar a unos dos mil militares.
Costa Rica reforzó la vigilancia en la zona fronteriza a raíz del dragado en el río San Juan. Ahora con la nueva unidad y en el contexto de la lucha contra el narcotráfico, la vigilancia en la frontera con Nicaragua para impedir el tráfico de nicaragüenses sin documentos de viaje aumentará.
La mandataria Chinchilla, reconoció que su país mantenía abandonada de vigilancia a la zona fronteriza y añadió que con estas unidades se busca contener a aquellos que llegan a su país a hacer daño, en una clara alusión al ingreso
de nicaragüenses sin documento, de los cuales algunos de ellos han tenido problemas con la ley costarricense.
Insistió en frenar el ingreso de aquellos que llegan a su país «corromper, amedrentar y envenenar» la salud mental de los jóvenes.
En El Murciélago, antigua finca del dictador nicaragüense Anastacio Somoza, no solo se entrenaron estos policías, sino que se activó un sistema de defensa con ametralladoras, trincheras, helipuerto, sistemas antiaéreos y marítimos; según el Ministro Tijerino.
El primer contingente de militares desplazados por Costa Rica a la zona de Barra de Colorado, cerca de la desembocadura del San Juan, en octubre del año pasado, sufrió de malestares como diarrea ante la tensión por el conflicto y el temor de un eventual enfrentamiento con el Ejército de Nicaragua.