El futuro del cocodrilo triste de Corinto aparentemente no pinta tan mal como se creía. Tal parece que su edad no es tan avanzada, pero aún si lo fuera, todavía está a tiempo de vivir una vida plena aún estando en cautiverio.
Así lo aseguró Milton Camacho, asesor del Club de Jóvenes Ambientalistas, quien tiene una especialidad en manejo y conservación de cocodrilos.
Según Camacho, este animal podría tener entre 16 y 30 años, pero aún si tuviera las tres décadas, estaría a tiempo para recuperarse.
“Un cocodrilo de 30 años de edad no es un animal viejo, está en la plenitud de su vida porque son animales muy longevos, pueden vivir más de 60 años”, comentó el especialista.
Según los empleados de la alcaldía de Corinto, el cocodrilo tiene aproximadamente 30 años de edad.
Los planes de la alcaldía son recuperar sus aptitudes físicas para liberarlo en un área protegida.
Sin embargo Camacho considera que el cocodrilo, por su edad, puede vivir bien en cautiverio, siempre que se le recupere su estado de ánimo.
El reptil, conocido como lagarto negro, es un auténtico cocodrilo según el especialista, ya que es de la especie caimán cocodrilus.
Camacho recordó que en los años 80 el Gobierno capturó un cocodrilo de unos 60 años en Chiltepe porque representaba una amenaza para la población vecina.
Roco, como fue llamado tras su captura, medía más de cinco metros de largo y vivió en cautiverio por unos 20 años, aseguró Camacho.
Roco supuestamente murió en parte a causa de su ceguera, provocada por los visitantes del Zoológico Edgard Lang que le jincaban los ojos de forma constante.
Ese mismo tipo de molestias sufre el cocodrilo de Corinto. Pero no sólo eso. El cocodrilo además está desnutrido.
“Para mí el cocodrilo pudiera continuar cautivo siempre que tenga el espacio adecuado mínimo para moverse y la alimentación adecuada, esos animales necesitan carne en abundancia para vivir”, expresó el especialista.
Por otra parte, Camacho no recomendó su liberación en la naturaleza si antes no hay “un proceso de cambio en su conducta”.
Su liberación sería un peligro para el animal, pero también para los seres humanos según el experto, porque estos formarían parte de su menú cuando viva en un estado natural.
Todavía ayer la alcaldía de Corinto no sabía qué hacer con el cocodrilo para mejorar sus condiciones de vida.
La preocupación de las autoridades locales e instituciones ambientalistas es que el cocodrilo está tan triste y tan desnutrido que su vida está en riesgo.
Esta situación se acentúa porque los jóvenes de Corinto no dejan de molestar al animal.
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