El arranque explosivo de Ronald Garth ha puesto a volar la imaginación de todos, al sostener un ritmo ofensivo que lo podría llevar a establecer nuevas marcas entre los caribeños, al mismo tiempo que ha crecido como un potencial ganador de la triple corona de bateo, una hazaña inalcanzable en nuestro beisbol en los últimos 34 años.
- Además de perseguir la triple corona de bateo, Ronald Garth tiene la oportunidad de tumbar las marcas de los bateadores costeños.
Douglas Moody es el único costeño con una campaña de 20 jonrones, al conectar 24 en 1978 con el Estelí, y ese mismo año impulsó 97 carreras, que es otro récord. Casualmente lo hizo en 88 juegos, justo los que podría jugar Garth este año.
Cirilo Herrington y Bonard Lucey son los únicos costeños que han ganado campeonatos de bateo, jonrones o empujadas.
En 1970 Herrington fue el mejor bateador, con .320, y máximo productor, con 30, y en 1973 capturó su segunda corona de bateo, con .350.
Lucey se llevó el título de bateo en 1974 con .331 y al mismo tiempo encabezó los cuadrangulares, con 13.
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Garth, quien fue elegido el jugador del mes de marzo, tiene un astronómico promedio de bateo de .491, por 26 hits en 53 turnos al bate, con seis cuadrangulares y 22 carreras impulsadas.
El antiguo prospecto de los Marineros de Seattle es el líder de los bateadores, comparte la corona de los jonrones con Lenín Aragón y marcha segundo en carreras producidas.
El último ganador de la triple corona de bateo fue Ernesto López en 1997, cuando bateó para .363, con 41 vuelacercas y 111 remolques. Antes Pedro Selva la había ganado cuatro veces entre 1971 y 1975.
Esa temible pareja de bombarderos es la única que ha podido quedarse al mismo tiempo con los tres lideratos más importantes del bateo, en donde se juntan el tacto, el poder y la productividad de un pelotero.
Es tanto el reto que representa ganar la triple corona, que ni siquiera bateadores que marcaron épocas como Ariel “Panal” Delgado, Nemesio Porras, Próspero González o Henry Roa pudieron hacerlo en sus brillantes carreras.
Más reciente, Justo Rivas parecía un candidato, pero al decrecer su frecuencia de jonrones ha perdido posibilidades.
Garth asoma este año con el paquete completo y debe aprovechar la primera vuelta de este torneo, en donde el pitcheo es más frágil, para mantener su promedio de bateo por las nubes, mientras acumula la mayor cantidad de jonrones y empujadas.
Los equipos llevan una media de 20 juegos de un total de 88 de la temporada regular. Sin embargo, los costeños solamente han jugado 16 y tienen cuatro partidos pendientes que fueron suspendidos por lluvia.
Por su puesto, Garth tiene un largo camino por recorrer y grandes rivales que vencer, como Jimmy González y Ofilio Castro en promedio de bateo, y Lenín Aragón y Juan Carlos Urbina en jonrones.
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