Por Axuliadora Martínez
CORRESPONSAL/BOACO
Estudiantes, docentes, familiares, amigos y padres de familia, realizan en estos momentos un homenaje póstumo al profesor Edwin Simeón Guzmán Mendoza, quien fuera encontrado ayer completamente calcinado en el interior de un vehículo en Matagalpa.
Quienes asistieron a la emotiva actividad que tiene lugar en el colegio Emilio Sovalbarro, vestían de luto y portaba lazos negros y blancos, mientras se alternaban en la guardia de honor mientras muchos entonaban la canción «Amigos», de Roberto Carlos.
«Era una persona cariñosa, un ejemplo a seguir para los alumnos, ojalá que esto sirva para que los maestros estemos unidos», dijo un maestro que asistió al homenaje y que prefirió el anonimato.
Está previsto que el cuerpo de Guzmán Mendoza sea trasladado luego a su casa de habitación en el barrio El Socorro, que se ubica a unas tres cuadras del centro de estudios donde laboró por muchos años.
A eso de las 3:00 p.m., sus restos serán sepultados en el cementerio municipal de Boaco posterior a un oficio religioso en la Iglesia El Socorro.
Graduado de administrador de empresas, Guzmán era docente de la Universidad Popular de Nicaragua (Uponic) e impartía clases de química ciencias sociales en el colegio Emilio Sobalvarro.
El cuerpo del profesor fue localizado la madrugada de ayer martes a un kilómetro de la colonia Rubén Darío, al norte de la ciudad de Matagalpa, sobre la vía recién adoquinada que va hacia el sector de Molino Norte, confirmó el comisionado mayor Douglas Juárez, segundo jefe departamental del Área Operativa de la Policía en Matagalpa.
La última vez que los familiares vieron a Guzmán fue el lunes a las 6:00 p.m. en Boaco, y no descartan mano criminal en su muerte, especulando que se podría tratar de un secuestro o que lo hayan asesinado por error o equivocación.