Por Andrea Rodríguez
LA HABANA/AP
El ex presidente estadounidense Jimmy Carter se entrevistó este martes a puertas cerradas con el mandatario cubano Raúl Castro, quien lo recibió en el Palacio de la Revolución.
Vestidos de trajes oscuros ambos líderes se dieron un fuerte apretón de manos e intercambiaron palabras de cortesía para posteriormente pasar a un a un salón en cuyo fondo se veían las banderas de ambos países una al lado de la otra.
Carter llegó el lunes por la mañana invitado por el gobierno cubano y se quedará en la isla hasta el miércoles, pero tanto la fundación que encabeza el ex gobernante como las autoridades de la isla insistieron que se trata de una visita privada.
Unas horas antes de su encuentro con Castro, el ex mandatario reconoció ante periodistas que había hablado con funcionarios cubanos sobre el caso de Alan Gross, pero dijo que su viaje a Cuba no tiene por objeto llevar al contratista estadounidense de regreso a su país.
Gross fue condenado recientemente a 15 años de prisión por un tribunal cubano acusado de realizar «actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado».
«Hemos hablado con algunos de los oficiales (cubanos) del caso del señor Gross. No estoy aquí para sacarlo a él del país», dijo Carter en perfecto español el martes al salir de un recorrido por un centro social para ancianos.
La visita del ex gobernante y los pedidos de clemencia de la familia de Gross levantaron expectativas sobre las gestiones que podría realizar ante las autoridades cubanas.
«Estamos aquí para visitar a los cubanos, los jefes del gobierno y los ciudadanos privados. Es un gran placer para nosotros volver otra vez a La Habana», dijo el ex mandatario. Su última visita fue en mayo de 2002.
La víspera el ex mandatario fue a una sinagoga y habló con dirigentes de la comunidad judía en Cuba, para la cual se suponía que Gross traía equipos de telecomunicaciones ilegales en la isla. Líderes de la comunidad hebrea desconocieron haber solicitado esa infraestructura y desconocieron al contratista.
Gross llegó a la isla a finales de 2009 -fue arrestado el 3 de diciembre- a nombre de la Development Associates International, una firma que presta servicios a la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos que realiza programas de apoyo para la democratización en la isla. Para las autoridades cubanas se trata de una pantalla para promover y financiar actividades antigubernamentales.
Carter también se reunió el lunes con el cardenal Jaime Ortega, que logró en 2010 un acuerdo con las autoridades cubanas para liberar a un centenar de presos entre disidentes y personas sin historial político, la mayoría de los cuales viajaron a España.
Disidentes cubanos indicaron que fueron invitados para una reunión con Carter el miércoles, su último día en la isla.