TEGUCIGALPA/AP
Unos 14,000 empleados del ministerio de Salud paralizaron ayer durante cuatro horas sus trabajos en apoyo de una huelga magisterial y las acciones antigubernamentales convocadas por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) que esta semana realizará un paro general.
El dirigente del sindicato de Salud, Orlando Discua, expresó que el paro temporal se hizo para rechazar una propuesta de la Comisión de Bancos y Seguros de aumentar de 65 a 70 años la edad de jubilación de los empleados públicos.
“Nos reunimos con el presidente del Congreso (Juan Hernández) que dejó en claro que no está en la agenda del poder legislativo discutir la iniciativa de la Comisión de Bancos”, añadió.
Según las autoridades de salud, cerca del 30 por ciento de los servicios hospitalarios, particularmente en Tegucigalpa, se vieron afectados por el paro del personal de enfermería y administrativo.
El líder del Colegio de Profesores de Educación Media, Jaime Rodríguez, y el asesor legal del Frente, Rasel Tomé, acusaron ante la fiscalía a Lobo por la muerte de una manifestante que fue atropellada durante una protesta. También lo acusaron de restringir la libertad de locomoción a los maestros y padres de familia, así como oponerse a la libre asociación. La acusación también incluye al presidente del Congreso, Juan Hernández, y el ministro de Seguridad, Oscar Álvarez.
Los maestros protestan desde el 9 de marzo por el supuesto retraso de seis meses en los salarios de 6,000 de ellos y en rechazo a una ley que discute el Congreso que, entre otros aspectos, establece vigilancia de los padres de familia sobre el cumplimiento de las labores de los docentes.
Al FNRP también están adscritos sindicatos, organizaciones indígenas, estudiantiles y populares, por lo que las protestas también exigen el regreso del exmandatario derrocado Manuel Zelaya, y minar al gobierno de Lobo, cuya legitimidad está en entredicho por haber sido electo en comicios convocados por el gobierno de facto que se erigió tras el golpe de estado.
Ayer, un centenar de personas bloqueó durante tres horas una avenida el barrio de Miraflores y cuando llegó la policía se reubicaron en calles vecinas a la universidad nacional. “En su mayoría, los protestantes eran estudiantes y ya los dispersamos”, informó el vocero policial Wilmer Suazo.
El Frente denuncia un incremento de la represión de las autoridades a las cotidianas protestas . El mandatario reconoció ayer en una rueda de prensa que se han dado “excesos” de violencia de los dos lados, pero advirtió que “si quieren botar al gobierno, entonces nos defenderemos”. El mandatario también aseguró que el 80 por ciento de los centros educativos trabaja normalmente después que el sábado declarara que el paro de los maestros es ilegal.
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