Por simulación de delito será procesada Wendy Rugama Centeno, de 19 años, pues la tarde del sábado pasado hizo creer a sus familiares, vecinos, la Policía Nacional y los medios de comunicación que su hija de siete meses había sido secuestrada por dos hombres que andaban abatizando.
“Ella se convirtió en nuestra principal sospechosa porque no quería cooperar y su frialdad nos dio indicios de que algo estaba ocultando”, manifestó el comisionado Martín Solórzano, jefe del Distrito Siete de la Policía Nacional.
Al respecto, el capítulo cuatro del Código Penal establece que la acusación y falsa denuncia, así como la simulación de delitos, por tratarse de faltas, se castigan con penas leves y no implican prisión.
“Estamos concluyendo las investigaciones y cuando tengamos el expediente completo lo enviaremos al Ministerio Público y al Ministerio de la Familia”, afirmó Solórzano.
Durante el falso secuestro Wendy sustrajo de la casa de su madre una computadora portátil y un celular, objetos que supuestamente habían sido robados por los raptores de la bebé.
Luego que la verdad salió a flote, la mujer dijo que lo único que quería era vender la computadora y el celular para conseguir dinero e ir a bailar con la amiga que ocultó a su hija.
Aunque hay quienes opinan que la joven buscaba cómo llamar la atención de su expareja Cristopher Grillo Reyes, pues este ya tiene una nueva compañera de vida Raquel Lorío, a quien Wendy señalaba como su principal sospechosa.
Ahora la Policía se encuentra investigando dónde están los objetos, pues la menor apareció, pero ni la autora ni la encubridora del “secuestro” han querido decir qué hicieron con ellos.
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