Washington/EFE
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escuchó hoy las denuncias de ONG sobre la política migratoria de México y su impacto en los derechos humanos de quienes cruzan el país para llegar a Estados Unidos.
El Litigio Estratégico en Derechos Humanos aseguró que estos ciudadanos, venidos de países situados al sur de México, viven en una permanente situación de inseguridad, no sólo por el crimen organizado sino también por parte de los servidores públicos.
Así lo explicó la asociación en la segunda jornada de audiencias públicas de este organismo independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), en el marco del 141 periodo de sesiones, que comenzó el 21 de marzo y se prolongará hasta el 1 de abril.
Los migrantes que cruzan México para llegar a Estados Unidos proceden principalmente de Guatemala, Honduras, El Salvador, y Nicaragua.
Según las ONGs, estos ciudadanos son víctimas de maltrato y privaciones arbitrarias de la libertad y el Estado mexicano «abusa» de las detenciones, un mecanismo que los organismos internacionales de derechos humanos recomiendan no aplicar.
En este sentido, la CIDH recordó a la delegación del Gobierno de México que la detención es una medida «desproporcionada y no regular», que restringe el derecho a la libertad.
Por su parte, los representantes del Estado alegaron que la detención es una medida previa que se realiza para poder ejecutar posteriormente la expulsión de los inmigrantes,y que, al estar prevista en la ley mexicana, «no es irregular».
Tanto los peticionarios como el Estado se comprometieron en la audiencia a mantener una mesa de trabajo sobre la situación de los derechos humanos de los migrantes en la frontera sur de México.