Por Yuri Kageyama y Mari Yamaguchi
TOKIO/AP
Los trabajadores que bombean agua contaminada de la averiada planta nuclear de Fukushima evacuaron las instalaciones este domingo luego de que se reportara un enorme aumento en la radioactividad, pero las autoridades dijeron después que la lectura del incremento fue inexacta.
Los obreros desalojaron el reactor de la Unidad 2 del complejo cuando una lectura mostró que los niveles de radiación eran 10 millones de veces mayores a lo normal en el sistema de enfriamiento del reactor. Los funcionarios dijeron que era tan alto que el trabajador que hacía las mediciones salió antes de hacer una segunda lectura.
«La cifra no es creíble», dijo la noche del domingo Takashi Kurita, portavoz de Tokyo Electric Power Co. «Lo lamentamos mucho».
Agregó que las autoridades tomarían otra muestra para obtener una lectura precisa de los niveles de radiación, pero que no sabía cuándo se anunciarían los resultados.
El incidente se dio en momento en que las autoridades reconocieron que había agua radioactiva en los cuatro reactores del complejo de Fukushima y que el nivel de radiación en el aire de la Unidad 2 medía 1.000 milisieverts por hora, cuatro veces el límite de 250 milisieverts aceptable dentro de la seguridad laboral establecida por el gobierno.
Las autoridades dijeron que aún no saben de dónde proviene el agua radioactiva, pero el portavoz del gobierno Yukio Edano ha dicho que es «casi seguro» que se esté filtrando por una fisura en el núcleo del reactor de una de las unidades.
Aunque la detección de altos niveles de radiación —y la evacuación de los trabajadores— retrasó una vez más los esfuerzos para tener la planta de nuevo bajo control, Edano insistió en que la situación se había estabilizado parcialmente.
«De cierta manera hemos logrado impedir que la situación empeore», manifestó Edano a periodistas el domingo por la noche. «Pero las probabilidades no mejoran de manera directa y habíamos previsto complicaciones y reveses. El agua contaminada es una de ellas y continuaremos reparando el daño», añadió.
El hallazgo de agua radioactiva en los últimos tres días representa una importante contrariedad en los esfuerzos para poner en operación los sistemas de enfriamiento de la planta más de dos semanas después del sismo.
El terremoto de magnitud 9 en la costa noreste del Japón el 11 de marzo provocó un maremoto que devastó los pueblos del litoral y dañó la planta de Fukushima, complicando un desastre humanitario que causó la muerte a más de 10.000 personas y dejó a cientos de miles en el desamparo.
Las autoridades dijeron el domingo que el balance de muertes es de 10.668 personas el domingo, con más de 16,574 desaparecidos. Se prevé que la cifra total de muertos llegará a los 18.000.
Desde que se produjeron el terremoto y el maremoto, los trabajadores de la planta atómica se apresuraron a mantener el sistema de enfriamiento de la recalentada planta pero una fuga radiactiva llegó hasta los alimentos, el agua de mar e incluso el agua potable de la capital, Tokio, a gran distancia de complejo de Fukushima.
Los funcionarios dijeron el jueves que los estanques de agua sumamente radiactiva en la Unidad 3 llevó a sospechas de que había filtración radiactiva debido a una posible ruptura del núcleo del reactor. Dos trabajadores fueron tratados en un hospital por posibles quemaduras que sufrieron al caminar en agua contaminada. Ambos fueron dados de alta el lunes, dijo Edano.
Los trabajadores se esfuerzan por remover el agua contaminada y hallar un lugar seguro para guardarla, dijeron los funcionarios de la empresa TEPCO.
El hallazgo de los charcos con alto nivel de radiación de un nivel 10.000 veces más de lo normal provocó la evacuación temporal de la planta el jueves.