Familias de Ciudad Sandino cultivan hortalizas como una forma de mejorar la dieta de sus hogares. LA PRENSA/ M. LARGAESPADA

Promueven huertos urbanos en barrios de Ciudad Sandino

En un pequeño espacio del patio de su vivienda en el barrio Carolina Calero, en Ciudad Sandino, la señora Ana Susana Wong ha sembrado tomates, chiltomas, pepinos, sandías y ayote, que serán para el consumo familiar de cinco miembros como parte de un proyecto de seguridad alimentaria.

En un pequeño espacio del patio de su vivienda en el barrio Carolina Calero, en Ciudad Sandino, la señora Ana Susana Wong ha sembrado tomates, chiltomas, pepinos, sandías y ayote, que serán para el consumo familiar de cinco miembros como parte de un proyecto de seguridad alimentaria.

La señora cuenta que no ha sido fácil incursionar en la agricultura, pero que es una buena experiencia que le dará un gran aporte a la economía familiar.

Al igual que Susana, unas 250 familias de diferentes barrios de Ciudad Sandino integran el proyecto de Implementación de Agricultura Urbana que desarrolla la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID).

El proyecto consiste en la creación de huertos como el de Susana. Cada familia recibirá provisión permanente de insumos para la producción de hortalizas.

Los beneficiarios recibieron un tanque para almacenamiento de agua con una capacidad de captación de 5 mil litros para el riego de los cultivos en época de verano.

“Nos dieron varias capacitaciones, nos enseñaron todo el proceso para la siembra. Me gusta y he aprendido bastante sobre la agricultura, además que es de mucho provecho para las familias que estamos en ese proyecto”, dijo Susana.

Ariel Flores, habitante del barrio Carolina Calero, observa con orgullo el huerto de tomates que ha cultivado desde enero. Según Flores los perecederos estarán listos en las próximas semanas.

“Todos los frutos son para el consumo de la casa y si hay más se va a poder vender. La verdad es un gran beneficio para nosotros porque así no tendremos que ir a comprar esas cosas al mercado o a las pulperías”, manifestó.

DEJAR DE COMPRAR

Rosamaría Ruiz Ordóñez, habitante del barrio Bello Amanecer, expresó que el proyecto representa una forma de “ganarse la vida”. Su aspiración es vender sus perecederos.

“Eso de ir a comprar las chiltomas y cebollas es un gasto de nunca acabar, por eso creo que el beneficio es muy grande, además que si logramos una buena cosecha podemos utilizarla para vender y así nos ayudamos un poco más”, consideró Rosamaría.

También participa el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) mediante el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), quienes brindaron las capacitaciones a los favorecidos para el cultivo de viveros. Este proyecto también se desarrolla en el barrio Laureles Sur del Distrito Seis de Managua.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. rio san juan 100% nica
    Hace 15 años

    Esto no es nuevo, dentro del patio pequeño de mi casa en Bolonia tengo mi huerto, chiltomas, tomates, chile, y matas de platanos que a la vez que adornan me producen platanos bananos, esto es iniciativa de cada persona. Nicaragua en estos tiempos es oportunidad pero carecen aquellos que no tienen vision e iniciativa, nuestras familias en el campo en su mayoria no perecen, pero hay otros que quieren vivir de las limosnas del vecino y eso se tiene que terminar.!!!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí