CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
El chinandegano Cecilio Javier Sirias Pineda, de 40 años, fue acribillado en Guatemala cuando circulaba en un furgón cargado de utensilios de loza y material de yeso hacia Costa Rica.
Según datos oficiales de la Embajada de Nicaragua en Guatemala, en ese país murieron 42 nacionales durante el año pasado.
Sirias Pineda fue asesinado junto al custodia-vigilante de la mercadería, de origen guatemalteco, después que delincuentes lo interceptaron en Santa Rosa Cuilapa, buscando la salida a El Salvador, a las 10:00 p.m. del martes.
El conductor era conocido en Chinandega, pues lo llamaban para hacer viajes hacia países de Centroamérica. Los familiares presumen que el asesinato fue para robarle una cantidad considerable de dinero y parte de la carga.
Aunque en este último punto muestran sus dudas, debido a que, después de comunicarse a Guatemala, supieron que el guatemalteco Carlos Herrera, el propietario de los bienes que su pariente trasladaba, comprobó que su mercadería quedó intacta después del asesinato.
La tragedia fue reportada a los familiares de Sirias Pineda en Nicaragua a las 7:00 de la mañana del día siguiente. Carmen Blanco Palma, su esposa, recibió la llamada telefónica de parte de compañeros “cabezaleros” (conductor de furgones) del nicaragüense. Así pudo salir a las 4:00 de la tarde de ese mismo día en búsqueda de repatriar el cadáver de su marido.
SIN DINERO EN GUATEMALA
El problema ahora es económico. “Nos dijeron que necesitan mil dólares para trasladar el féretro, el que estamos esperando, y creemos que llegarán por la madrugada”, dijo un familiar en el reparto Divino Niño, salida norte de la ciudad de Chinandega, donde vivía el “cabezalero”.
Sirias Pineda había adquirido una camioneta y el furgón con su rastra después de su liquidación en una empresa de transportes donde laboró durante varios años, informaron sus familiares, que este jueves se declararon consternados al saber de lo ocurrido.
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