Un tanto evasiva con la pregunta si aspira a la reelección como titular de la Policía Nacional, la primera comisionada Aminta Granera se limitó a mencionar el tiempo que permanecieron en la estructura policial algunos de los jefes que la precedieron y citó el caso de René Vivas, quien estuvo en el cargo durante una década.
En la reciente reunión de mandos de la Policía Nacional, Granera dejó la sensación de que se despedía de los oficiales que integran la cadena de mandos de la institución.
Tras la firma de un acuerdo de entrega de fondos de China Taiwán para el proyecto de uniformes de los oficiales de esa institución por 150 mil dólares, la pregunta planteada a Granera fue si esa reunión con la cadena de mandos representó la última durante su gestión y si significó su despedida. Nunca lo negó.
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Granera sonrió. Y acto seguido dijo: “No puedo hablar de despedida cuando estamos muy lejos de septiembre, yo voy a trabajar hasta el último día que esté en la Policía Nacional”.
“No ando despidiéndome de nadie, estamos trabajando y andamos metidos de lleno en un compromiso serio con la familia nicaragüense”, insistió la funcionaria.
Ante la insistencia sobre una posible prórroga de su mandato, la respuesta fue: “René (Vivas) creo que estuvo 10 años, Chombito (Walter Ferreti) se murió, estuvo dos, Fernando (Caldera), cinco…”, recontó Granera, mientras señalaba uno a uno los retratos de los exjefes policiales cuyos cuadros ocupan un lugar en el auditorio del cuarto piso del edificio Faustino Ruiz, sede de la jefatura en Managua.
La jefa policial insistió en no especular sobre el tema. “¿Para qué estamos especulando tan pronto? No nos metamos en esto”.
De acuerdo con la Ley 228, Ley Orgánica de la Policía Nacional, el 5 de septiembre del presente año vence el período para el cual Granera fue nombrada y debería entregar el bastón de mandos a su sucesor. Se ha manejado que podría sucederla el comisionado general Francisco Díaz, consuegro del Presidente.
UN BALANCE DE SU GESTIÓN
A la fecha, la gestión de Granera ha tenido altos y bajos. En unos casos ha obtenido el reconocimiento por preservar los niveles de seguridad en el país muy por encima de los vecinos en la región, pero sobre todo la han aplaudido en la lucha contra el crimen organizado.
Durante 2010 la Policía Nacional desarticuló y neutralizó a 16 células que formaban parte de la logística y base social del narcotráfico.
El desmantelamiento de esta red representó cinco operaciones más contra esas agrupaciones a diferencia de 2009.
El lado oscuro es su actuación en relación a la pasividad con que sus agentes han actuado contra las fuerzas de choque del partido de gobierno, que han atacado a medios de comunicación y a organismos no gubernamentales.
Además en marzo del año pasado LA PRENSA reveló que el esposo de Granera, Oswaldo Gutiérrez, asesora a la cuestionada distribuidora de medicinas Farcosa, que se formó con fondos del Seguro Social, el instituto que maneja los fondos de retiro de la Policía y su símil en el Ejército de Nicaragua.
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