La visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a El Salvador le dejó a Centroamérica la promesa de que se asignarán 200 millones de dólares para implementar nuevas iniciativas de seguridad ciudadana y protección de fronteras.
- Para el excanciller Eduardo Montealegre no es raro que el presidente de Estados Unidos Barack Obama haya hecho un ofrecimiento conjunto para Centroamérica durante su visita a El Salvador, “porque los países grandes nos ven como región y no como países aislados”.
Para Montealegre por este tipo de decisiones es que es “peligroso” que el presidente Daniel Ortega quiera aislar a Nicaragua, porque lo arriesga a dejarlo fuera de este tipo de iniciativas.
El excanciller Norman Caldera considera que lo presentado por Obama es una oferta para presentar propuestas y habrá que esperar el establecimiento del mecanismo para implementar la iniciativa.
Caldera estima que cada país recibirá lo que le corresponda de acuerdo a las propuestas presentadas y sus necesidades.
Por su parte, el consultor en temas de seguridad regional Javier Meléndez dijo que el apoyo ofrecido por Obama es “interesante si se toma desde la perspectiva de la crisis económica que enfrenta ese país, que lo ha obligado a realizar drásticos recortes en el gasto doméstico, incluso a agencias vinculadas a la seguridad, como la Agencia de Tabaco y Armas de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés), que ejerce el control sobre la posesión de armas y su tráfico ilegal”.
Pero visto en términos de lo que realmente se necesita “todavía es poco”. Porque solo cuatro países del área gastan en conjunto casi 500 millones de dólares anuales, para mantener a ejércitos que están bastante involucrados en acciones contra la criminalidad organizada.
“De alguna manera estos países están haciendo su parte aportando su dinero. Pero mucho de ese dinero dado a los ejércitos es usado de manera muy ineficiente y aún con muy poca transparencia. En realidad no se sabe si los militares centroamericanos gastan adecuadamente sus recursos en enfrentar los desafíos de seguridad actuales, sobre todo en un contexto en que las fuerzas de seguridad civiles padecen de enormes limitaciones”, explica Meléndez.
Añade que por eso es importante retomar la idea del presidente de El Salvador, Mauricio Funes, de relanzar la cooperación en seguridad a partir de procesos de reformas institucionales nacionales y regionales,
“Se trata de alguna manera de reforzar verdaderos enfoques preventivos, de más y mejor coordinación interinstitucional, de atención a las comunidades de frontera, de la modernización y supervisión de los aparatos de inteligencia y de una verdadera gestión civil frente a los desafíos de seguridad”, aseguró Meléndez.
Para el especialista estos son solo algunos ejemplos de reformas que deben ponerse en marcha, sin dejar de lado los esfuerzos que ya se han hecho y que todavía quedan por hacerse para mejorar la enorme debilidad y vulnerabilidad de los sistemas de justicia frente a las redes criminales.
“Es importante remarcar que ya sean 200 u 800 millones de dólares en cooperación para seguridad, no se hará mucho en realidad si los centroamericanos insistimos en hacer cosas nuevas con instituciones viejas que se resistan al cambio y que en general son poco transparentes. Y ese desafío no está en Washington, está en Centroamérica”, advierte Meléndez.
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Tras su llegada a El Salvador al mediodía de ayer, el presidente anfitrión, Mauricio Funes, y su huésped se reunieron en privado durante más de una hora. Posteriormente ofrecieron una conferencia de prensa conjunta en la que Obama anunció que su país dispone de un fondo de 200 millones de dólares para implementar en el istmo la Iniciativa de Seguridad Regional para Centroamérica (CARSI, por sus siglas en inglés).
CARSI, una extensión de la iniciativa Mérida, que entró en vigencia en el 2007, es un programa de seguridad cuyo objetivo es combatir la presencia de organizaciones criminales y el narcotráfico en la región.
“Estamos lanzando un nuevo esfuerzo para enfrentar a los narcotraficantes y pandillas que han causado demasiada violencia en todos nuestros países… Dedicaremos 200 millones de dólares para apoyar los esfuerzos en la región, incluido el atajar las fuerzas económicas y sociales que encaminan a los jóvenes hacia la delincuencia”, añadió.
Según el mandatario el esfuerzo también incluirá el apoyo para contribuir a fortalecer los tribunales, los grupos de la sociedad civil y las instituciones que sostienen el Estado de Derecho.
INICIATIVA CONTARÁ CON APOYO DE OTROS SOCIOS
Obama detalló que la iniciativa contará también con el apoyo de socios internacionales como España, Canadá, México, Colombia, Chile, la Unión Europea (UE) y el Banco de Desarrollo Interamericano (BID). Además los países del área deben contribuir.
Explicó que la forma de invertir ese fondo romperá “el esquema en que Estados Unidos decidía cómo administrar los fondos de cooperación”, porque serán los países centroamericanos los que decidan de acuerdo a su realidad.
“En lugar de que Estados Unidos venga y diga esta es la mejor manera de hacer las cosas, lo que queremos es oír cuáles son los desafíos respectivos que cada país encara”, expresó el mandatario estadounidense.
FUNES AGRADECIDO
Funes por su parte expresó: “El tema de seguridad ha sido un punto clave en la reunión que hemos sostenido. Estoy muy agradecido con la decisión, ya que el crimen organizado, la inseguridad ciudadana y el narcotráfico… (son temas) que nos ocupan como región… Es un problema que nos ataca como región, y por eso estamos desarrollando una estrategia regional”, sostuvo Funes.
Obama expresó su confianza en el “protagonismo” del presidente Funes para decidir junto a los gobernantes del resto de naciones centroamericanas la forma en que se invertirán los recursos.
Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de “llegar a los jóvenes para ofrecerles mejores caminos” y una mejor calidad de vida, ya que esa es la mejor forma de prevenir el crimen y la pobreza. Obama fue reiterativo en la necesidad de crear oportunidades económicas en El Salvador para que la gente no crea que debe “ir al norte para proveer a sus familias”.
OBAMA SE VA HOY DE EL SALVADOR
El Salvador es la última escala de la gira de Obama por tres países de Latinoamérica, que incluyó además Brasil y Chile, que concluye este mediodía y que se vio opacada por las operaciones militares que se desarrollan en Libia, encabezadas por Estados Unidos, con el objetivo de garantizar una zona de exclusión aérea para evitar que el gobernante libio Muamar Gadafi continúe bombardeando a sus opositores.
El mandatario estadounidense también anunció la implementación de una nueva iniciativa para un mejor control fronterizo, la Alianza para los Cruces (o Crossroads Partnership).
“Colaboraremos con los países en la región para hacer las fronteras más eficientes y más seguras, de modo que alentemos el comercio y el crecimiento económico en lugar de limitarlo”, prometió el presidente estadounidense.
El anuncio se produce en medio de la preocupación por la creciente presencia de los cárteles del narcotráfico mexicano en el llamado “triángulo del norte” formado por Honduras, El Salvador y Guatemala.
NECESIDAD DE REFORMA MIGRATORIA
Otro tema que Obama y Funes abordaron fue la necesidad de una reforma migratoria que permitiría, según los cálculos, regularizar la situación de unos doce millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, muchos de ellos centroamericanos.
Obama reiteró su compromiso con lograr la reforma. “No será fácil”, “pero tengo confianza en que al final lo conseguiremos”, afirmó el mandatario, que cuenta con una férrea oposición de los republicanos en el Congreso estadounidense para aprobar la reforma.
Al final de la conferencia de prensa, a la que asistieron más de 600 periodistas nacionales y extranjeros, los mandatarios se trasladaron a la Catedral de San Salvador, donde fueron recibidos por el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar, que los condujo hasta la cripta donde reposan los restos del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980.
Mientras tanto las esposas de los mandatarios, Michelle Obama y Vanda Pignato, visitaron ayer por la tarde proyectos sociales, entre estos el centro de protección integral para la mujer Ciudad Mujer, que fue equipado con el apoyo de Estados Unidos.
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