KITAKAMI, JAPÓN/ AFP
Los ingenieros japoneses que luchan por enfriar los reactores de la central nuclear accidentada restablecieron parcialmente ayer la electricidad en una sala de control, mientras crecía el temor a una contaminación radiactiva en varios productos alimenticios.
Las autoridades detectaron la presencia de niveles radiactivos superiores a los máximos autorizados en brócolis y leche no pasteurizada procedentes de las prefecturas de Ibaraki y Fukushima, donde se ubica la central nuclear, informó la agencia Kyodo News.
Los diferentes organismos públicos habían reiterado ayer que el nivel de radiactividad detectada en la lluvia, el agua potable o algunos alimentos en torno a la central nuclear dañada no amenazaba la salud.
La víspera, un análisis de agua de mar cerca de Fukushima, a 250 kilómetros al norte de Tokio, había revelado índices de yodo 131 y de cesio 134 que eran respectivamente 126.7 y 24.8 veces mayores que los fijados por el Gobierno.
Ante esta situación Francia exigió a la Comisión Europea imponer “controles sistemáticos” para las importaciones de productos frescos que llegan a la Unión Europea procedentes de Japón.
Para evitar nuevos escapes radiactivos, las operaciones seguían su curso para intentar restablecer los sistemas de enfriamiento de los reactores en la anticuada central de Fukushima Daiichi (N.° 1), dañada gravemente por el sismo de nueve grados y la ola de 14 metros que se generó después en el océano Pacífico el 11 de marzo. La doble catástrofe dejó unos 23,000 muertos y desaparecidos, de ellos 9,079 fallecimientos confirmados, según un último balance provisional.
El enfriamiento de los reactores, esencial para evitar una fusión del combustible nuclear, no se ha logrado aún. Los técnicos empezaron a utilizar un camión alemán equipado para verter agua por encima del dañado techo del reactor 4.
El reactor 3 fue el más dañado y es, entre los seis reactores, el que más preocupa a las autoridades. No obstante, la electricidad fue parcialmente restablecida en la sala de control de esta unidad, lo que debería permitir reactivar parcialmente algunas funciones, de las que la más importante es la alimentación en agua de la piscina y de la cuba donde se encuentra el combustible radiactivo.
Los dispositivos de enfriamiento de los reactores 5 y 6, que sufrieron menos, son los únicos operacionales.
Un vicepresidente de la Tepco presentó el martes sus disculpas a la población que se vio obligada a evacuar los alrededores del lugar.
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