Por Macarena Vidal
San Salvador/EFE
«La presencia de Obama no es grata en nuestra tierra. Viene diciendo que nos va ayudar, mientras está atacando a Libia y siguen sus políticas económicas que llevan más hambre a los pueblos de Latinoamérica», dijo a la AP un joven cubierto con una mascara con la cara de Obama y que se negó a dar su nombre aduciendo motivos de seguridad.
«Estamos representando las políticas de muerte de los imperialistas. Esta es una burla sus políticas neoliberales», agregó.
El joven participó junto a unos 400 compañeros de un acto cultural en una plaza capitalina, a un kilómetro de la casa de gobierno donde se encontraba Obama. Realizaron un desfile bufo con figuras de Obama y el «Tío Sam» abrazado con la muerte.
«Estamos aquí para exigir la autodeterminación de los pueblos, se termine la injerencia en nuestros problemas, que no vengan a imponer sus políticas», dijo otro disfrazado de la muerte.
Otro grupo de manifestantes intento llegar horas antes a casa presidencial, pero fuerzas de choque les cerraron el paso. Exigían al presidente estadounidense el respeto de los derechos humanos y legalizar a miles de salvadoreños que residen en su país.
También criticaron el funcionamiento de una base de monitoreo antidrogas instalada en El Salvador y una academia internacional de preparación para jueces, policías y fiscales dirigidas por Estados Unidos, el bloqueo contra Cuba y por las acciones militares contra Libia.
La noche del lunes, a la víspera del arribo al país, unos 200 hondureños simularon crucifixiones frente a la catedral de la capital salvadoreña para exigirle al presidente estadounidense Obama que le retire el apoyo de Estados Unidos al gobierno del mandatario hondureño Porfirio Lobo. La policía los retiró de lugar sin que se reportaran incidentes.
SAN SALVADOR/AP
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El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció hoy nuevas iniciativas de protección y fronteras y de seguridad ciudadana para Centroamérica, tras una reunión con el presidente salvadoreño, Mauricio Funes.
En una rueda de prensa conjunta tras su reunión de una hora en el Palacio Presidencial de San Salvador, Obama presentó la «Alianza para la Seguridad Ciudadana en América Central», a la que EE.UU. aportará 200 millones de dólares y en la que participarán también socios internacionales como España o la Unión Europea (UE).
Esta iniciativa, consideró, sentará las bases para una «mayor seguridad y prosperidad durante muchos años en el futuro».
Por su parte, el presidente salvadoreño indicó que la seguridad ciudadana «ha sido una cuestión clave en esta reunión», pues no es un problema sólo para El Salvador o que los países de la región puedan resolver en solitario.
«Es un problema que nos ataca como región, y por eso estamos desarrollando una estrategia regional», sostuvo Funes.
Los dos mandatarios se mostraron de acuerdo en que el problema de seguridad debe resolverse no sólo mediante el cumplimiento de la ley sino también atajando las causas que empujan a la delincuencia y creando mayores oportunidades económicas y sociales.
Así, explicó el líder salvadoreño, «la mejor manera de reducir la delincuencia en la región es mediante la inversión en políticas sociales», explicó.
Según ha indicado la Casa Blanca, entre los participantes en la iniciativa de seguridad figurarán España, Canadá, México, Colombia, Chile, EE.UU., la Unión Europea y el Banco de Desarrollo Interamericano (BID).
«Dedicaremos 200 millones para apoyar los esfuerzos en la región, incluido el atajar las fuerzas económicas y sociales que encaminan a los jóvenes hacia la delincuencia», explicó Obama.
Según el mandatario estadounidense, «contribuiremos a fortalecer los tribunales, los grupos de la sociedad civil y las instituciones que sostienen el Estado de Derecho».
El énfasis se situará en colaborar con una «perspectiva regional», declaró Obama, quien explicó que los países centroamericanos diseñarán y decidirán cómo se emplearán los fondos de esta iniciativa.
«En lugar de que Estados Unidos venga y diga ésta es la mejor manera de hacer las cosas, lo que queremos es oír cuáles son los desafíos respectivos que cada país encara», explicó.
En la rueda de prensa, Obama también anunció una nueva iniciativa para un mejor control fronterizo, la «Alianza para los Cruces» o «Crossroads Partnership» en inglés.
«Colaboraremos con los países en la región para hacer las fronteras más eficientes y más seguras, de modo que alentemos el comercio y el crecimiento económico en lugar de limitarlo», prometió el presidente estadounidense.
El anuncio se produce entre preocupaciones acerca de la creciente presencia de los cárteles del narcotráfico mexicanos en el llamado «triángulo norte» centroamericano, formado por Honduras, El Salvador y Guatemala.
Además de cuestiones de seguridad, los dos líderes abordaron también asuntos como la reforma migratoria en Estados Unidos, donde Obama reiteró su compromiso a lograrla de modo que se abra un camino a regularizar la situación de los cerca de doce millones de indocumentados que se calcula que viven en el país norteamericano.
«No será fácil», dijo, «pero tengo confianza en que al final lo conseguiremos», afirmó Obama, en una referencia a la oposición de los republicanos en el Congreso estadounidense.
Obama llegó hoy a El Salvador en la última etapa de una gira por América Latina en la que ha visitado también Brasil y Chile, y que las operaciones militares en Libia le han obligado a abreviar en unas horas.
El presidente estadounidense tenía previsto haber dedicado la jornada de mañana a una visita a la tumba de arzobispo de San Salvador óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980, en la Catedral Nacional y acudir a continuación a unas ruinas mayas en San Andrés.
Finalmente se optó por celebrar la visita a la tumba hoy mismo y cancelar el desplazamiento a las ruinas.
En su lugar, mañana por la mañana mantendrá una teleconferencia con sus asesores en Washington y partirá dos horas y media antes de lo previsto, a las 11.00 horas locales (16.00 GMT).