Tener una propiedad vecina a otra del magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Antonio Alemán, hermano del expresidente Arnoldo Alemán, ha resultado una pesadilla para la ciudadana Alba Dalila Rojas Rojas, quien enfrenta un proceso viciado en el Juzgado de San Rafael del Sur por un conflicto de tierras con el judicial del Supremo Tribunal.
Sobre Rojas Rojas pende una orden de captura, ya que está acusada por el delito de usurpación de dominio privado supuestamente en perjuicio del magistrado Alemán.
La mujer está denunciando al judicial de utilizar sus influencias para adueñarse de 25 manzanas de tierras que son propiedad de la familia de Rojas en San Rafael del Sur, municipio de Managua.
[/doap_box]
Rojas relató que sus abuelos Ramona y Maximiliano Rojas, ambos ya fallecidos, eran dueños de 45 manzanas de tierras entre las comunidades Los Larios y El Hato, por donde pasa un río conocido como El Jordán, y hasta donde llegaba a beber agua el ganado de Arnoldo Alemán Sandoval, padre de Antonio Alemán. Por eso el abuelo de Rojas quiso cercar su propiedad hace muchos años, pero el padre del magistrado lo mandó a encarcelar, apoyado por la Guardia Nacional de Somoza.
Recientemente Rojas y su familia cercaron la propiedad, pero el magistrado Alemán les abrió un juicio de deslinde y amojonamiento. Rojas y otros dos familiares se presentaron a las citas, pero Alemán nunca llegó ni tampoco su representante.
A LA MEDIDA DE ALEMÁN
Según Rojas, la juez Daricelia Dávila decidió medir las 65 manzanas de tierras que Alemán reclama como suyas con un topógrafo que él mismo mandó. El resultado es que la propiedad de la familia Rojas quedó en 20 manzanas de tierra, 25 menos.
La denunciante aseguró que en el Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil no aparece ningún registro de que la propiedad herencia de sus abuelos haya sido vendida, enajenada ni haya sufrido transacción de otro tipo.
El juicio continuó, pero como ni Alemán ni su representante llegaron a las audiencias, la juez Dávila tuvo que mandar a archivar el expediente del caso.
La sorpresa de Rojas es que, según indagó, supuestamente fue el juez suplente Santiago Urbina quien reabrió la causa y citó a Rojas y a otros dos acusados para audiencia mañana lunes.
El juez Urbina negó a LA PRENSA que haya sido él quien reabrió el juicio contra los Rojas, sino que él únicamente participó en el caso en diciembre pasado cuando mandó a liberar a Rojas quien tenía un día de estar detenida. Según Urbina, la juez Dávila fue quien reabrió el caso.
JUEZ MOLESTO
“Ese es cuento, ustedes creen todo lo que la gente les dice. Ese caso es de diciembre, ya se celebró audiencia, se liberó a la mujer, yo no sé cuál es la jodedera. Que vaya a la Corte y se arregle con el doctor Alemán de una sola vez”, manifestó el juez Urbina a LA PRENSA.
LA PRENSA también quiso contactase con el magistrado Alemán y la juez Dávila, pero ninguno de ellos respondió sus teléfonos celulares.
Alba Dalila Rojas teme que este lunes, cuando se presente a la nueva audiencia, quede detenida junto a otros familiares, por lo que ha pedido el acompañamiento del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Rojas señaló que la propiedad de sus abuelos la ocupan para realizar siembra de frijol, trigo y maíz, pero temen perder las 25 manzanas que Alemán reclama como suyas.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A