El presidente de facto de la Contraloría General de la República, Guillermo Argüello Poessy, admitió este viernes que las denuncias de corrupción en la Alcaldía de Managua son auditables, pero justificó su falta de beligerancia en que no cuentan con los fondos suficientes para “fiscalizar lo que deben fiscalizar”.
Argüello Poessy se refirió a la denuncia sobre el uso de los recursos municipales para la campaña sandinista, la adjudicación de obras sin tomar en cuenta el comité municipal de licitaciones y el caso de malversación de fondos a través de cheques “extras” con los que supuestamente se desvió dinero municipal para los rezadores de las rotondas en el 2009, y dijo: “Sí pueden ser auditados”.
Los casos mencionados por Argüello Poessy fueron denunciados en las últimas semanas de manera separada por el concejal liberal Leonel Teller y por el conservador Luciano García.
Desde que la administración orteguista llegó a la comuna capitalina, luego del fraude electoral en noviembre de 2008, al menos diez denuncias en su contra han tocado las puertas de la CGR sin que hasta ahora el ente fiscalizador haya tomado alguna de esas como insumo para el inicio de una auditoría financiera.
LA IMPUNIDAD DE MORENO
En el caso de malversación de 3.5 millones de córdobas de las arcas municipales, ya se declaró culpable a los extrabajadores municipales, Germán Palacios y Mario Cortez, quienes señalaron públicamente al secretario general de la Alcaldía, Fidel Moreno, y la ahora ex directora de Relaciones Públicas Internacionales, Loyda García, como los jefes que ordenaron la malversación municipal.
Finalmente en el caso de los contratos amañados, para beneficiar a empresas ligadas a funcionarios del partido de gobierno, el concejal liberal Leonel Teller dijo que lo notificaron ayer que la CGR empezó el trámite para darle curso a la denuncia.
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