Ya han pasado 6 meses desde que José René Morales Guzmán, de 33 años, desapareció misteriosamente del volcán Masaya. Aparentemente Morales Guzmán se tiró al cráter el pasado 18 de septiembre y ahora la familia doliente pide “encarecidamente” a las autoridades policiales que rastreen las llamadas de personas mal intencionadas que dicen a la madre que él se encuentra vivo.
Una de las últimas informaciones fue la recibida en este rotativo, donde una fuente anónima aseveró que José René se encontraba en Costa Rica en compañía de una dama, con quien supuestamente había huido por unas deudas que le dejó un préstamo solicitado semanas antes de su presunta muerte.
Dichas aseveraciones fueron negadas por la familia, quienes alegaron sentirse desesperados porque los teléfonos no han dejado de sonar para decir que miraron a Morales en Panamá, Costa Rica y otros países.
“Si alguien sabe que mi hijo está vivo que me diga dónde está, pero que no sigan jugando con mis sentimientos. Estoy enferma y no es justo”, dijo Clarissa Guzmán, madre de Morales.
CASO CERRADO
Mientras tanto el subcomisionado Ernesto Guillén, jefe de la Policía de Nindirí, manifestó que tomarán cartas en el asunto para que se respete la integridad de las personas y el luto de una humilde familia que días después de la desaparición de Morales perdieron a otro de sus seres queridos cuando fue fulminado por un rayo en el momento en que se encontraba buscando a su tío (José René).
La Policía dio por cerrado el caso de Morales, asegurando que este se suicidó. Según el testimonio de los guardaparques, a través de binoculares ellos observaron cuando Morales se lanzó al cráter .
Lo único que encontraron las autoridades fueron unas zapatillas, la billetera y un ultrasonido.
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