PUERTO PRÍNCIPE/AFP
El expresidente Jean-Bertrand Aristide llegó ayer a Puerto Príncipe tras 7 años de exilio en Sudáfrica y dos días antes de una controvertida segunda vuelta electoral. Arístide es el segundo ex presidente que regresa a Haití. En enero regresó el ex dictador Jean- Claude Duvalier.
Aristide, quien fue desplazado del poder en febrero de 2004 por una insurrección popular armada y la presión de EE. UU. y Francia, recibió una recepción protocolaria del secretario general de la presidencia haitiana, Fritz Longchamp.
Poco después de bajar criticó la exclusión del Fanmi Lavalas, su partido, de las presidenciales, y declaró que esa exclusión es la de la “mayoría de los haitianos”, repitiendo al mismo tiempo que no desea tener un papel político y que vuelve únicamente para trabajar en la educación.
El expresidente estimó que el estado del país se había degradado desde su partida del poder en 2004 a raíz de una insurrección militar y de las presiones franco-estadounidenses.
“Haití está hoy abrumado por el peso de sus 27 millones de toneladas de escombros”, señaló en referencia al sismo que mató a al menos 200,000 personas en enero de 2010 en Puerto Príncipe y su región.
“Es el hombre que genera más unidad en Haití. Nos ayudará en la salud y en la educación”, dijo el abogado Gérard Pierre, que llegó como otras decenas de personas a recibir al expresidente al suntuoso parque que rodea la mansión de este en Tabarre, cerca de la capital.
“Viene para reconciliar al pueblo. Es el único capaz de alcanzar la unidad y la dignidad de Haití”, aseguró Innocent.
EE. UU. y Francia lo exhortaron en vano a postergar su retorno, temiendo que perturbara el balotaje que mañana enfrentará a la exprimera dama Mirlande Manigat con el cantante popular Michel Martelly.
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