CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Una sierra que ingresó una dama, a la cual se investiga, permitió la fuga de los seis reos que se encontraban hacinados en las celdas preventivas policiales de Chinandega, quienes huyeron por los pasillos tras violentar un candado, sin que los oficiales de vigilancia se percataran. De estos, cinco ya fueron capturados.
El escape por la puerta sur ocurrió a la medianoche del domingo, cuando entre cánticos se oficiaba un culto.
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Hasta el mediodía de ayer se había recapturado a cinco de los fugitivos y la búsqueda se intensificó para dar con el paradero de Danilo Antonio Herrera Ramírez, de 21 años, alias “El Garrobito”.
Es la segunda ocasión que se da la fuga de reos, las autoridades iniciaron ayer un proceso para mejorar las condiciones de seguridad y estructurales en las celdas preventivas. Las instalaciones tienen más de 30 años y en ese sitio funcionó el comando de la Guardia Nacional.
“No se ha logrado hacer un completamiento real y necesario de mejoras, otra de las situaciones es el hacinamiento (160 reos, el doble de la capacidad) que existe en razón de las mismas condiciones carcelarias para manejar a los detenidos”, dijo el segundo jefe de la Policía, comisionado mayor Lee Edwin López.
Por la fuga se incluyó a más agentes en áreas de celdas. “Valga que recién la jefatura nacional policial aprobara un proceso de remodelación de las instalaciones policiales que abarca el área de celdas”, mencionó el jefe policial.
SISTEMA PENAL TAMBIÉN SATURADO
También el Sistema Penitenciario de Occidente, Regional Chinandega, presenta problemas para albergar a los detenidos, pues hay más de 900 reos y la capacidad es de 480.
“Estamos compartiendo responsabilidades, no se admite ni remite la totalidad de los reos como se establece, sino se espera el momento propicio”, agregó López.
La Policía en Chinandega carece de un medio técnico para detectar metales, el proceso es manual y se hace durante la entrega de alimentos de los familiares y las visitas personales.
Cabe destacar que tres de los reos de las celdas 3 y 4 optaron por no seguir a los seis que planearon su huida.
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