LA HABANA/ EFE
La decisión de Cuba de devaluar en un ocho por ciento la tasa de cambio de su peso convertible (CUC, moneda fuerte) y equipararlo de nuevo al dólar es una medida “positiva” y “realista” tendente a incentivar las exportaciones, favorecer el turismo y “animar” la inversión extranjera.
Así se pronunciaron ayer varios analistas ante este “paso discreto” —así lo define el propio Banco Central de Cuba— en la compleja política monetaria de la isla, con el que se pretende mejorar el balance de divisas y favorecer las relaciones financieras externas.
En Cuba conviven dos monedas: el peso cubano, en el que la mayor parte de la población cobra sus salarios y con el que paga productos y servicios básicos, y el CUC, convertible en divisas y que fue creado en 1994 equiparable al dólar, aunque en 2005 el Gobierno lo revaluó en un ocho por ciento.
Este cambio no supone la eliminación del gravamen del diez por ciento que Cuba aplica a los cambios en efectivo de dólares por pesos convertibles y tampoco varía la tasa de cambio interna entre el peso cubano y el convertible (un CUC equivale a 24 pesos cubanos).
Muchos coinciden en que uno de los sectores más inmediatamente beneficiados con la medida será el turismo —la segunda fuente de ingresos de la isla—, ya que con la devaluación del CUC “Cuba se abarata en términos de dólar”, dijo un empresario europeo radicado en la isla.
“En general es una medida realista y objetiva. Nunca debió revalorarse el peso convertible cubano, pero aspiramos a que en el futuro se le quite el impuesto del diez por ciento que se mantiene aún para la población”, expresó el economista disidente Óscar Espinosa.
Los cubanos recibieron el anuncio con cierta indiferencia y confusión. “Es (una medida) para recoger dólares”, comentó un habanero de unos cincuenta años. “Beneficia algo, pero seguimos casi en las mismas”, fue la opinión de otra mujer consultada.
Cuba arrastra desde hace décadas una crisis económica que en 2008 se agravó con los efectos de varios huracanes y de la crisis económica internacional, lo que provocó una aguda falta de liquidez que llevó a congelar fondos de socios extranjeros, aunque la crisis ha comenzado a superarse.
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