Ahora somos 3

Maricela Fonseca y Pedro Ortiz se casaron hace tres años. La ilusión de tener un hijo para que la familia creciera al fin se hizo realidad hace cuatro meses, cuando el pequeño Franco vino al mundo. Ortiz, un ingeniero en sistema de 33 años había imaginado una convivencia feliz cuando el nuevo miembro de la familia compartiera día a día con la feliz pareja. Pero no fue así.

Maricela Fonseca y Pedro Ortiz se casaron hace tres años. La ilusión de tener un hijo para que la familia creciera al fin se hizo realidad hace cuatro meses, cuando el pequeño Franco vino al mundo.

Ortiz, un ingeniero en sistema de 33 años había imaginado una convivencia feliz cuando el nuevo miembro de la familia compartiera día a día con la feliz pareja. Pero no fue así.

A pesar que Franco es la felicidad en el hogar, como pareja han tenido varios cambios negativos desde la llegada de Franco y no es que el bebé sea un problema, sino que la pareja está viviendo una nueva etapa en sus vidas que nunca se imaginaron tenerla.

“Cada momento que estoy con mi hijo me inundo de felicidad, pero también otra serie de sentimientos me abordan y con mi esposa ya no tenemos la relación que teníamos antes, ahora toda la atención es para el bebé”, comenta Pedro.

Al recién estrenado papá le invadieron miedos y alegrías por igual. El temor a no estar preparado para tan grande responsabilidad de mantener y cuidar a un hijo. Temor a perder la independencia y la intimidad con su esposa.

Cuando una pareja deja de serlo, es decir, ahora hay un nuevo miembro en la familia, generalmente es motivo de felicidad y ternura. Pero algunas personas no están preparadas o no saben cómo lidiar con la crianza de este nuevo miembro.

Varias situaciones pueden ocurrir en una pareja cuando tienen un hijo por primera vez.

¿QUÉ DICE LA EXPERTA?

La sicóloga Karla Pastrán explica que los temores de Pedro no son infundados y tampoco significa que sea una mala persona.

[doap_box title=»Algunas sugerencias» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
– Si el bebé crea distancia en la pareja, ambos deben reflexionar sobre su relación con sus respectivos padres.

-Hacer un espacio en la agenda. Muchas veces se enfocan en realizar las tareas del bebé y las tareas del hogar.

– Ante un desacuerdo sobre la crianza del niño, lo mejor es respirar primero antes de actuar.

– Organicen una cita fuera. aunque sea un par de horas para salir de casa: al cine, a tomar un café o la actividad que prefieran.

– Dígale a su pareja cuanto la quiere. Aunque no lo crea, en estos momentos los pequeños detalles hacen una gran diferencia.

– Nombrar las dificultades y reflexionar sobre ellas es la mejor forma de resolverlas.

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“Es muy común que los hombres se sientan amenazados cuando la madre dedica todo su tiempo al cuidado del bebé, incluso hay quienes se sienten celosos. Pero también algunas mujeres se desentienden de su pareja y dejan de tener intimidad”, dice Pastrán.

El primer hijo es una experiencia maravillosa pero a la vez puede provocar algunos problemas en la pareja que inicia una vida llena de desafíos y responsabilidades. En un hogar donde la forma de vivir ya estaba establecida, un nuevo miembro puede cambiarla por completo.

Toda la energía y tiempo se vuelcan hacia el nuevo ser y las acostumbradas salidas en pareja o con amigos, la relación fuerte y llena de pasión poco a poco cambia.

Claudia y Fabricio (nombres ficticios) cuentan que el día más feliz fue cuando nació su hija Franchesca. Pero eso significó un cambio en muchas cosas.

La alteración en sus vidas fue motivada por el brusco cambio de la libertad de amarse que tenían para dedicarle el tiempo completo a la crianza de su hija. Claro, este tiempo es valioso y vale la pena.

Fabricio en varias ocasiones le ha reclamado a Claudia tiempo para él. “Siento que ya ni me quiere como antes, nuestra vida gira en torno a la bebé”, comenta.

Por su parte, Claudia reclama a Fabricio que no le presta la atención necesaria a la pequeña Franchesca de 2 años. “Todas las responsabilidades con la niña recaen en mí, él continúa con su vida normal y yo no tengo tiempo ni para mí”, expresa Claudia.

Las quejas y cambios de humor de la pareja son el inicio de una espiral de contradicciones y problemas de ambas partes.

Pastrán explica que es común que en una pareja que recién tiene un hijo exista incomprensión de ambas partes sobre la tarea compartida.

“Hay mujeres que ganan peso y pensar en los kilos de más hacen que pierdan estima y no quieran tener intimidad con su pareja tan abiertamente como la tenían antes de tener al bebé”, dice la sicóloga.

Asimismo advierte que son muchas las formas de llegar a esa situación y luego a graves conflictos matrimoniales. “Es algo que no solo afecta a ambos sino también al bebé, porque dos padres desgastándose en disputas no pueden transmitirle al pequeño el cariño y los mimos que este requiere”.

Pero también, existen los casos en que el hombre ve de una forma más maternal a la mujer, lo que le impide tener plenamente la intimidad.

ANTES BESOS, AHORA CAMBIAR PAÑALES

Los principales cambios que puede tener la pareja que recién estrena bebé es el cansancio y el estrés físico.

El desvelo y toda la energía puesta en el bebé puede provocar pérdida de deseo sexual.

Al dar a luz, la mujer pasa por un proceso de transformación en su cuerpo, generalmente gana peso y eso provoca una disconformidad física.

La espontaneidad sexual de la pareja cambia cuando está el bebé. Por eso es recomendable que el nuevo miembro de la familia tenga su propio cuarto desde que nazca para que la pareja tenga la privacidad que necesita.

Pastrán dice que todo esto puede superarse con éxito, pero requiere de mucha creatividad, capacidad de entendimiento y ganas.

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COMENTARIOS

  1. Lorena Gontol
    Hace 16 años

    Tener un hijo/a, o dar a luz, es el orgasmo mas grande que pueda existir para una mujer. Por lo menos, para mi. Despues de mi parto ya no habra hombre que me pueda satisfacer, por lo tanto he perdido el interes erotico en mi pareja. A mi esposo. ya lo veo mas como al mayor de mis hijos. La psicologa esta equivaca, ni ella misma sabe de esta gran experiencia. Pobre de mi esposo. Lo quiero, pero el amor es diferente.

  2. Kary
    Hace 16 años

    Yo no he tenido Hijo, pero estoy de acuerdo con usted. Debe ser la experiencia mas linda. Estoy con 40 años y no puedo engendrar. LOs hijos son nuestros y el hombre se puede buscar otra.

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