IWAKI, Japón / AP y EFE
Los sistemas de enfriamiento fallaron en un segundo reactor nuclear ubicado en la devastada costa japonesa unas horas después de que una explosión en una planta cercana, donde una fuga de radiación o una posible fusión nuclear, son vistas como la principal amenaza para el país luego del catastrófico terremoto y el tusnami que azotaron el viernes a Japón.
El gobierno japonés indicó que la radiación que emana de la planta parece haber disminuido tras la explosión de ayer, que produjo una nube de humo blanco que ocultó el conjunto de edificios.
Sin embargo, el peligro era lo suficientemente grave y eso llevó a las autoridades a bombear agua de mar al interior del reactor para evitar un desastre. También se procedió a evacuar a 170,000 personas del área.

La Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial informó una emergencia en otra unidad de reactor, se trata de la tercera en la planta que tiene problemas en su sistema de enfriamiento.
Para tratar de reducir la presión del reactor sobrecalentado, las autoridades liberaron un vapor que posiblemente contenía cantidades pequeñas de radiación, informó el Gobierno.
Japón batallaba con la amenaza de los reactores en momentos en que intenta determinar el alcance de los daños del terremoto
y tsunami que le siguió.
POSIBILIDAD DE FUSIÓN
Un funcionario nipón afirmó ayer que podría estar en marcha una fusión en uno de los reactores de la planta nuclear.
Una fusión es un error catastrófico del núcleo del reactor, con un potencial para la liberación de radiación extendida.
“Hay una posibilidad, vemos la posibilidad de una fusión”, afirmó Toshihiro Bannai, director de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Agencia de Seguridad e Industrial japonesa vía telefónica a la cadena de televisión estadounidense.
“En estos momentos no hemos confirmado aún que realmente esté en marcha una fusión, pero existe la posibilidad”, recalcó.
No obstante, expresó su confianza en que los esfuerzos para contener la crisis prosperen.
- El Organismo Internacional de Energía Atómica informó que habían sido evacuadas 170,000 personas de la zona cercana a la planta Fukushima Dai-ichi.
El aumento en la radiación puede incrementar el riesgo de cáncer y las autoridades planeaban distribuir yodo para proteger a la población del cáncer de tiroides.
[/doap_box]
Pese a que dijo que los expertos no han podido acercarse suficientemente al núcleo para saber lo que está pasando, el funcionario basó sus conclusiones en el hecho de que se había detectado en mediciones cesio radiactivo y yodo en las inmediaciones de la central nuclear de Fukushima.

“Lo que hemos visto es solo una ligera indicación de un puesto de supervisión de cesio y yodo”, explicó, pero se está introduciendo agua salada y boro para tratar de enfriar el combustible.
EXPLOSIÓN Y RIESGO
Temprano el sábado, en el interior de la planta nuclear en emergencia, los directivos de la misma sabían que los riesgos eran altos cuando decidieron desfogar vapor radiactivo del sobrecalentado contenedor de un reactor.
Sabían que podía ocurrir una explosión de hidrógeno, y ocurrió. La decisión, no obstante, evitó la peor alternativa: la fusión total del reactor; al menos de momento.
Las autoridades comenzaron a desfogar vapor radiactivo en la Unidad 1 de Fukushima Dai-ichi para aliviar la presión dentro del contenedor del reactor, el cual alberga combustible de uranio sobrecalentado.
La preocupación fue mucho mayor cuando explotó el edificio contenedor de esa unidad.
Pero resultó que los encargados estaban conscientes de que el vapor contenía hidrógeno, admitió Shinji Kinjo, vocero de la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear, perteneciente al Gobierno. Y lo más importante: también estaban conscientes que existía un riesgo de explosión y decidieron descargar el vapor.
La explosión destruyó parte del edificio en el que está situado el reactor, pero no la cubierta de acero inoxidable de 15 centímetros de espesor que lo envuelve.
Pero, si la temperatura dentro del contenedor del reactor de Fukushima continuaba incrementándose —a 2,200 grados Celsius (4,000 Fahrenheit)—, entonces los comprimidos de combustible de uranio habrían comenzado a fundirse, escapando al ambiente el uranio y productos derivados peligrosos.
CADENA DE ACONTECIMIENTOS
La cadena de acontecimientos inició el viernes cuando un terremoto magnitud 8.9 y un tsunami interrumpieron el suministro eléctrico de la planta nuclear Fukushima Dai-ichi, ubicada a 270 kilómetros al noreste de Tokio, provocando que fallara el sistema de enfriamiento.
Por si fuera poco, el generador eléctrico de respaldo no funcionó adecuadamente en una de sus unidades.
A partir de ahí, las condiciones empeoraron continuamente, aunque el Gobierno y autoridades nucleares dijeron que la situación iba mejorando. Horas después de la explosión, aseveraron que las filtraciones de radiación fueron reducidas y que las circunstancias habían mejorado en la Unidad 1 de 460 megavatios. Pero continuó desarrollando crisis tras crisis.
MEDIDA DESESPERADA
Sin electricidad y sin las tuberías y bombas de la planta, que resultaron destruidas en la explosión del edificio, las autoridades recurrieron a extraer agua de mar en un intento por enfriar los rodillos de combustible de uranio sobrecalentados.
Robert Álvarez, experto del Instituto de Estudios Políticos y exasesor de política del secretario de Energía de Estados Unidos, dijo en una sesión informativa para reporteros que el agua de mar fue una medida desesperada.
Señaló que el éxito en el uso de agua de mar y boro para enfriar el reactor dependerá del volumen y velocidad de su distribución. Indicó que necesitaría realizarse la maniobra incesantemente durante días.
Otro punto crucial, agregó, es la restauración del suministro eléctrico, para que puedan restaurarse los sistemas normales de enfriamiento.
SEIS REACTORES EN EMERGENCIA
Las autoridades japonesas colocaron el viernes la Unidad 1 de Dai-ichi y otros cuatro reactores en estado de emergencia debido a que los operadores perdieron la capacidad de enfriarlos utilizando procedimientos normales.
Un reactor adicional fue agregado en las primeras horas del domingo a la lista, para un total de seis: tres en la planta de Dai-ichi y otros tres en otra planta cercana. Se han ordenado desalojos locales en cada sitio. Japón tiene un total de 55 reactores esparcidos en 17 conjuntos nucleares en todo el país.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A ,1 A