LIBIA/AGENCIAS
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea (UE) aumentaron ayer la presión sobre el dictador Muamar Gadafi, sin decidir por ahora una acción militar en Libia, al tiempo que abrieron la vía al diálogo con la oposición.
Reunidos durante dos días a nivel de ministros de Defensa en Bruselas, los países de la OTAN se dijeron “prestos a ayudar” al pueblo libio y, admitiendo que el “tiempo apremia“, decidieron reforzar la vigilancia por mar y aire sobre Libia.
Pero rechazaron lanzar una acción militar para frenar la ofensiva de las fuerzas de Gadafi contra los opositores, al condicionarla a una “necesidad demostrable, un claro mandato y un fuerte apoyo regional”, resumió el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.
La posibilidad de que la OTAN imponga una zona de exclusión aérea en Libia para impedir a los aviones de Gadafi bombardear a su propio pueblo quedó también “supeditada a un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU” y a un apoyo del mundo árabe.
Ese tipo de operación es muy compleja puesto que primeramente se requiere neutralizar todas las defensas antiaéreas del régimen libio para que los aviones de una eventual fuerza internacional operen con los mínimos riesgos posibles.
Mientras sucedía esta discusión en Bruselas, en el campo, las tropas de Gadafi obligaron a las fuerzas rebeldes en Ras Lanuf a batirse en retirada y reconquistaron una ciudad cerca de Trípoli, en una escalada bélica que ya nada parece detener, advirtió ayer la Cruz Roja.
Por su parte, la oposición libia llamó a los países occidentales reunidos en Bruselas a seguir el ejemplo de Francia, primer país en reconocer como “legítimo representante” del pueblo libio al Consejo Nacional de Transición (CNT) formado por los insurgentes en Bengasi (este).

La decisión de Francia fue calificada de “ilegítima e ilegal” por el viceministro de Relaciones Exteriores libio, Jaled Kaim.
“Gadafi y su camarilla deben irse” afirmaron el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, James Cameron, y pidieron a la UE que considere “interlocutor político válido” al CNT.
Sarkozy propondrá hoy a sus socios europeos efectuar “ataques aéreos selectivos”, indicaron fuentes cercanas a la presidencia en París.
Estados Unidos afirmó ayer estar “en contacto directo” con la oposición al régimen de Gadafi, incluyendo los miembros del CNT.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo que se reunirá con opositores libios durante su viaje a Egipto y Túnez la semana próxima.
Los rebeldes, que controlan el este, habían avanzado el viernes pasado hasta Ras Lanuf, pero ayer abandonaban en decenas de vehículos este estratégico puerto del Mediterráneo, machacado durante horas por la artillería.
Según fuentes del hospital local, al menos cuatro personas murieron y 35 resultaron heridas en las últimas horas.
Al menos cuatro cohetes impactaron cerca de un hospital del centro, cuyos enfermos fueron evacuados precipitadamente en ambulancias.
“Fuimos vencidos. Están bombardeando con obuses y estamos huyendo”, dijo un insurgente que se presentó bajo el nombre de Osama.
La televisión estatal proclamó la victoria: “Ras Lanuf fue purgada de los grupos armados y en todas las instituciones se izaron banderas verdes”, anunció, antes de añadir que el próximo objetivo es Bengasi, la capital rebelde, unos 350 kilómetros al noreste.

Fuentes médicas habían indicado el miércoles que desde el inicio de la rebelión los combates habían dejado 400 muertos tan sólo en el este del país.
Tres periodistas de la BBC detenidos el lunes en un retén fueron liberados 21 horas después tras haber sido golpeados y sometidos a simulacros de ejecuciones en un cuartel militar, denunció la emisora británica.
En la misma región fueron detenidos un reportero iraquí del diario británico The Guardian y un reportero brasileño, Andrei Netto, del diario O Estado de Sao Paulo, liberado ayer tras una gestión de la presidenta Dilma Rousseff, según anunció su rotativo.
Más de 250,000 personas han huido de Libia hacia países vecinos desde el comienzo de la revuelta contra Muamar Gadafi a mediados de febrero, dijo este jueves un dirigente de la ONU.
La Unión Africana rechazó ayer toda intervención militar extranjera en Libia, anunció a la prensa el comisario para la paz y la seguridad de la organización, Ramtane Lamamra.
Gadafi enfrenta también un aislamiento creciente entre sus pares árabes. El régimen libio perdió legitimidad, afirmaron las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que llamaron a entablar contacto con los rebeldes, antes de una reunión de la Liga Árabe el sábado en El Cairo.
El hijo de Gadafi se mostró desafiante: “Si quieren apoyar a la milicia, lo pueden hacer. Pero se lo digo ahora: ellos van a perder. Nosotros vamos a ganar”, dijo Saif Al Islam en declaraciones a las televisiones británicas BBC y Sky. “No nos asustan la flota estadounidense, la OTAN, Francia ni Europa”, agregó.
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