LOS ANGELES/AP
Lindsay Lohan rechazó un acuerdo presentado por la fiscalía, por el cual habría ido de nuevo a la cárcel en un caso en el que se le imputa el robo de un collar valorado en 2,500 dólares.
La estrella de Mean Girls se presentó ayer en una corte en Los Ángeles y le dijo al juez que está de acuerdo en aplazar el caso hasta una audiencia preliminar el 22 de abril, en la que los fiscales presentarán evidencia en su contra.
Fue todo lo que dijo la actriz durante la audiencia en Los Ángeles.
La decisión de la joven de 24 años vino luego que el juez de la Corte Superior Keith Schwartz le diera otra oportunidad para resolver el caso.
El magistrado dijo ayer que le había informado a la abogada de Lohan de los detalles de la sentencia que impondría a Lohan si se declaraba culpable o “sin respuesta” al cargo de robo agravado, y dijo que podría aceptar su oferta en una audiencia el 25 de marzo.
Los términos exactos de la oferta presentada por los fiscales no fueron revelados.
Schwartz le había dicho previamente a Lohan que la enviaría a la cárcel si aceptaba el acuerdo del gobierno, pero no dijo por cuánto tiempo la sentenciaría.
Si es eventualmente condenada, la actriz podría pasar hasta tres años en una prisión federal.
Lohan, quien se ha declarado inocente, llegó a la corte unos minutos tarde luciendo un vestido verde y, rápidamente, entró a la sala con su madre.
La actriz se encontraba en libertad condicional cuando la tienda de Venice la acusó de tomar el collar que, según el vídeo captado por una cámara de vigilancia, llevaba puesto cuando dejó la joyería.
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